Ve a la deconstrucción; escucha el galopante y experimental álbum debut de Sol Oosel

El productor regiomontano demuestra su intelecto electrónico en su primera grabación de larga duración; un disco dreampop con trazas de distorsión

Deconstrucción. Ese ha sido probablemente el concepto que ha regido los más recientes destellos de la carrera sonora de Gustavo Mauricio Hernández, esto, en su más intimo y brillante proyecto hasta la fecha. Sol Oosel, el nuevo alias del artista regio, ha despuntado por ser un corpulento encuentro entre su fluida experimentación electrónica -y que sigue evolucionando en un cerebro que ha estado por varias décadas en la escena musical mexicana-, con su otro yo; con una personalidad cambiante, un conjunto de partículas humanas que, siempre en transición, buscan la expresión última de una llama creativa.

Y así, el regiomontano estrena ‘Janus‘, su placa debut.

Entre los pilares de la producción del también apodado Catsup, se puede encontrar un distinguido sentimiento de nostalgia y de liberación, un volumen nutrido por influencias variopintas que vienen desde grupos setenteros y ochenteros que jugaban y manipulaban con el new wave, hasta, en breves momentos, hordas de saturados procesos generados en computadora que llenan los espectros sonoros; también hay una importante cadena de guitarras desparpajadas que, en un vaivén melódico, se ajustan en todos los temas de manera  galopante, acercándose en momentos a corrientes como el shoegaze o el dreampop; el factor voz en Sol Oosel es tremendamente vital: sombría, neblinosa, pero también áspera y elevada, la voz de Gustavo es el hilo conductor del material, el espacio donde convive la narrativa y el reacomodo de todas las piezas.

Compuesto por 8 temas de impacto, ‘Janus‘ es un edificación que le apuesta, en primer lugar, al reencuentro con el alma. A debatirse, musicalmente, entre los distintos estados de la mente; a sentir de igual manera una metálica caída de cuerdas que una rítmica y bailable base electrónica donde el viaje en carretera comienza y termina en el mismo punto. Donde los sentidos se expanden y se contraen automáticamente, casi de manera simbiotica. Un álbum de dreampop que le coquetea a la electrónica experimental y al siempre liberador shoegaze.

Escucha ‘Janus‘ a continuación: