Abraza el pesar emocional con el nuevo disco de Niños del Cerro; escucha ‘Lance’

El quinteto del sur de Santiago libera vía Quemasucabeza un álbum trazado en un pop ruidoso y experimental, esencialmente nostálgico, de resiliencia y coronado optimismo

Si bien es cierto que los Niños tenían cargando en sus hombros un montón de altas expectativas amasadas en su grabación debut de 2015 (‘Nonato Coo‘), el quinteto del sur de Santiago ha salido avante de éstas al entregar, ahora, una clarísima evolución de lo que significa ser joven y, al mismo tiempo, dejarlo de ser paulatinamente. ‘Lance‘, la nueva placa de Niños del Cerro -y editada por el sello nacional Quemasucabeza-, es más bien una declaración tremenda de cómo encontrarse en comunión con el dolor: con lo mortificante que puede ser el diario sufrir físico hasta lo que representa el destructivo pesar emocional. Porque crecer es comenzar a fallar. A fallarle a alguien, o a muchos.

Compuesto por 9 temas de una honda producción y construcción instrumental, el grupo chileno ha salido de una zona que residía mucho más en los temas directos, en la canción de puntada inicial y final, para, con un acercamiento mucho más sensible, rodearse de lo que es la verdadera tristeza y manifestarse en un cúmulo de composiciones bien abiertas, experimentales y de mucha libertad creativa, y donde cada uno de los elementos de este álbum esencialmente nostálgico hablan y se alían para formar un mensaje de resiliencia y coronado optimismo.

La mutación de los Niños no es gratuita, mucho menos forzada, sí necesaria y fortalecida por el tiempo: que los santiaguinos canten y acepten que sus “nuevas canciones tienen letras más tristes” es una labor de cura y sanación personal, es la autorealización hecha música en distintos tonos donde sus también brillantes innovaciones sonoras son clave: el quinteto ha ido a fondo con lo maleable que pueden ser sus guitarras y la saturación que se emana de éstas; situó sus voces en la intimidad del alma y las convirtió en algo intrínsecamente narrativo más no obvio; se condujeron entre los distintos grises del pop llegando a rozar con atmósferas de rock y noise que, aunque corpulentas y ruidosas, amarran el caos de un sonido voluble entre teclados, efectos espaciales, bajos elevados y melodías que dejaron la inocencia… pero sobre todo, encontraron la paz luego del bullicio y la confusión. Dieron con la salida al laberinto.

Escucha ‘Lance‘, el nuevo disco de Niños del Cerro a continuación: