1998. Un par de años más y estaríamos ya en un nuevo milenio. Uno muy idealizado, supuestamente futurista, casi como en aquellos filmes de moderna distopía en donde la tecnología significaba el caos. Nada de eso ha pasado -todavía-, y ya se han cumplido 20 años desde la icónica fecha en que una de las agrupaciones de mayor culto en México liberara un álbum que a la fecha suena tan fresco, vigente y adecuado para el presente, y en realidad, para cualquier época. Arropados por el también emblemático sello independiente, Nimboestatic, ‘200 Fonios‘ fue su segundo lanzamiento y, seguramente, el más representativo del otrora quinteto de Ensenada, SONIOS.

15 canciones conforman uno de los que, según el libro firmado por David Cortés y Alejandro Gonzáles Castillo, pertenecen al listado de los 100 discos esenciales del rock mexicano. ¿Por qué es ‘200 Fonios‘ la prueba más evidente de lo que es sobrepasar el tiempo y las arrugas que este provoca en prácticamente todo lo que toca? Hablamos con Josué, Argel y Ejival, artífices de un material “casero” pero indiscutiblemente copado en instrumentaciones exquisitas, variopintas y experimentales, y también, de la labor de relanzamiento del larga duración; los primeros dos siendo voz, guitarra y batería del ensamble fronterizo, y éste último, promoviendo y fundando lo que sería después Static Discos, la discográfica más profunda en electrónica y música sesuda en el norte del país.

La influencia y herencia del material, el cómo grabar y producir con rústicos recursos, y la labor de reconocimiento de uno de los álbumes de más intimo tejido sonoro y cómo ha alcanzado la trascendencia en géneros como el neo jazz, la psicodelia, el rock y el formato experimental y de fusión, son parte del ADN de esta remarcable charla en busca de encontrar la respuesta al nunca oxidado sonido de SONIOS, una de las bandas clave de las siguientes oleadas de rock mexicano y matriz del nacimiento de nuevos proyectos que se fugaron al actual circuito musical del país.

¿Quiénes eran Sonios y dónde se encuentran “regados” ahora?, ¿Qué proyectos han emprendido luego de esta inicial banda?

Históricamente SONIOS fueron Fernando Corona* (teclados), Josue García* (Voz/Guitarra), Argel Medina* (Batería), Tati* (Bajo), Ignacio Chávez* (guitarra), Daniel D Cota (Guitarra), David Morales (Guitarra) / *integrantes que grabaron 200 Fonios.

Durante y después de SONIOS participan sus integrantes en estos proyectos: Fernando Corona (Murcof, Terrestre de Nortec Collective, Arvoles), Josué García (Bendhel), Argel Medina (Arhkota, Niño Astronauta, Arvoles, Kobol), Tati (Niño Astronauta), Ignacio Chávez (Plankton Man de Nortec Collective, Kobol y Niño Astronauta).

¿Qué tanta importancia tiene “200 Fonios” a 20 años de su lanzamiento oficial?, ¿qué tanto creen que haya influenciado la música nacional que le siguió? 

Argel: Considero que este disco ha trascendido porque la música es diferente a todo lo que se ha hecho a nivel nacional, y sí creo que ha influenciado a muchas bandas, justo por lo que comenté anteriormente. Nos ha tocado escuchar a nuevas generaciones de músicos con influencias de Sonios.

Josué: La importancia que tiene ‘200 Fonios’ después de 20 años es que aun sigue vigente en la gente porque aún se sigue escuchando, por lo menos a mí me sigue llegando gente a felicitarme en persona, me siguen llegando correos, incluso publicaciones en la red donde veo excelentes comentarios en paginas encontradas donde se exhibe el disco.

Por otra parte el hecho de aparecer en el el libro “Los 100 discos esenciales del rock mexicano: Antes De Que Nos Olviden” de David Cortés y Alejandro Gonzáles Castillo, trajo a revivir la importancia que se le debió haber dado en su tiempo de lanzamiento. Pienso que la influencia en los músicos le ha dado mas valor con el tiempo a ‘200 Fonios’ y es muy evidente sobre todo en Baja California.

Fernando: Para mi Sonios fue un laboratorio creativo, una escuela, vivíamos en nuestra propia burbuja unidos por el amor y dedicación casi obsesiva a la música, aprendimos mucho los unos de los otros y les estaré por siempre agradecido por su amistad y apertura hacia la música; por haber contribuido a crear el clima perfecto para hacer música con libertad y sin tabús, algo que sigo aplicando a mi propio trabajo hasta hoy en día.

¿Cuál podrá ser la más grande herencia del grupo y de este disco en particular a la música independiente contemporánea?

Argel: Creo que uno de los legados de Sonios es haber abierto las puertas a otras bandas para que se atrevieran a crear algo no tan comercial.

Josué: En particular, una de las grandes herencias que deja la banda, independientemente de las razones de su rompimiento final, es precisamente que los músicos de la banda sigan vigentes en la música y sigan influenciando a nuevas generaciones, aportando quizás las mismas ideas que hace 20 años aportaban a la banda de origen. También la importancia de una disquera independiente con ganas de querer resaltar o intentar despertar mentes encasilladas a tener solo una idea en cuanto a la música alternativa de nuestro país, y que hasta la fecha se siga emprendiendo en nuevas generaciones.

Que la música de Sonios -y no solo del disco ‘200 Fonios’- siga vigente y haya pasado la prueba del tiempo creo que se debe a que se hacía con particular dedicación y pasión […] La razón quizá numero uno era romper con lo ya establecido y las ganas de traerle al público mexicano conceptos que no abundaban en ese tiempo en nuestro país: los ritmos anglosajones mezclados con el nuevo rock británico de la época, ya estando influenciados de lleno por grupos del sello 4AD y el new age…

En ese tiempo, 1998, ¿cuál fue el recibimiento de la gente hacia el disco?

Argel: Tuvo muy buena recepción por parte de la gente, ayudó a su difusión que se escribieron buenas reseñas en revistas especializadas de música como La mosca en la pared, Eres, Rolling Stone, Círculo Mix-up, por mencionar algunas Además hicimos una gira por varias ciudades de México. Hace algunos años, nuestro disco fue seleccionado como uno de los 100 discos esenciales del Rock Mexicano como señaló Josué. 

Josué: En 1998, a partir de su lanzamiento, el recibimiento era confuso también, y es precisamente por el hecho de que no existía la suficiente difusión en los medios para exponer ideas musicales alternas a lo convencional como hoy, sin embargo esto no fue un obstáculo para que en muchos lugares reconocieran o valoraran el trabajo del disco y de la disquera independiente Nimboestatic de Tijuana.

Fernando: Generalmente positivo, aunque a veces algo incomprendidos; el tipo de armonías, arreglos y estructuras que utilizábamos no eran de fácil digestión para el publico mas mainstream, pero sí para los mas curiosos. Tampoco pudimos alcanzar un publico muy grande, eran otros tiempos, limitados por la distribución y publicidad física, el internet estaba aun en pañales.

Actualmente, la tecnología ha ayudado demasiado a la producción musical, pero supongo, en 1998 las herramientas no eran tan sofisticadas como hoy; ¿qué tantos retos hubo en la creación de este álbum?

Argel: Sí, hubo algunos retos, el disco fue grabado en nuestro estudio con todas las limitaciones que implica hacerlo en un lugar“casero”. Las canciones fueron grabadas en un MiniDisk, después Nacho las armó en la computadora. Si mal no recuerdo, usamos las primeras versiones de Cubase y Soundforge.

Fernando: En aquel entonces estábamos en una transición tecnológica, las PCs empezaban a ser mas potentes como para poder procesar audio, pero no lo suficiente como para editar todo un disco, por lo menos con los recursos con los que nosotros contábamos no nos daban para ello, así que complementamos con hardware diverso como un multitrack de minidisc y procesadores de efectos externos, juntamos todas las herramientas que teníamos a nuestro alcance y así, a prueba y error hicimos el disco.

¿A qué se le puede atribuir que ‘200 Fonios’ sea un álbum que ha pasado la prueba del tiempo y que sea un material sin caducidad?

Argel: ¡Si!, se ha dicho que ‘200 Fonios’ no pasa de moda, que aún se escucha bien, y creo que esto se debe a que fusiona varios estilos e influencias musicales en un solo proyecto, lo que de cierta forma lo ha hecho único. 

Josué: El hecho de que la música de Sonios -y no solo del disco ‘200 Fonios’- siga vigente y haya pasado la prueba del tiempo creo que se debe a que se hacía con particular dedicación y pasión, por decirlo así. La razón quizá numero uno era romper con lo ya establecido y las ganas de traerle al público mexicano conceptos que no abundaban en ese tiempo en nuestro país: los ritmos anglosajones mezclados con el nuevo rock británico de la época, ya estando influenciados de lleno por grupos del sello 4AD y el new age, esto llevó a Sonios a pulir y culminar su propio estilo inédito en México.

Fernando: Supongo al hecho de que teníamos influencias muy diversas y no estábamos interesados en seguir un estilo en particular o de satisfacer a un publico en especifico, solo queríamos crear algo nuevo, bello e interesante.

¿Por qué relanzarlo hoy y no antes?

Ejival: El disco ha aparecido durante los últimos 20 años en diferentes redes sociales, desde Soundcloud, MySpace y Last.FM, que han administrado fans de Sonios. Pero nunca habíamos seriamente y oficialmente hecho el esfuerzo de platicar de este disco después de la disolución de la banda. Vimos los 20 años de aniversario del disco como la excusa perfecta para subirlo a distribución digital y poder valorar, con la distancia crítica del tiempo, el trabajo de los integrantes de Sonios en este disco. No que no lo hayamos valorado anteriormente, sino que en particular, y en lo personal para mí, considero que es un disco que sigue vigente y que tal vez tenga la oportunidad de llegar a una audiencia mayor que cuando originalmente lo lanzamos hace 20 años.  Yo espero que así sea.