El Shirota es posiblemente una de las fuerzas oscuras más ruidosas del underground mexicano. El cuarteto, originario del Estado de México, ha bien sabido colocarse en un estatus de alma punk, de rock guerrillero. Su corta pero explosiva discografía data del 2013 con un EP con el que debutarían de la manera más ácida y propositiva que solo el DIY y las trincheras del under pueden gestar, esto en una tremenda sacudida de guitarras y rugidos para destrozar cabezas. Cinco años más tarde, la banda lanzó su tercer material corto, ‘ESH002‘, una grabación espesa, llena de neblina noise, gritos descuidados y gruñidos en combinación con baterías intensamente destructivas además de altamente saturadas.

Pero, ¿dónde está parada la banda actualmente? Hablamos con los de Chiluca tras la salida de su más reciente EP, charla en la que nos han contado desde aquella transición y cambio de nombre, pasando por sus catedrales de inspiración e influencia sonora, hasta llegar a uno de los momentos en los que El Shirota logra amalgamar todo lo que es: sus shows en vivo; además de las decisiones de llevar sus formatos al vinil de manera independiente y cómo este círculo de bandas sigue en crecimiento:

¿Por qué cambió de Cellars a El Shirota?

En un inicio Cellars fue un proyecto de nuestra adolescencia que con el tiempo fue tomando camino. Cuando fue momento de grabar por primera vez en un estudio para ‘Chiluca No Es Satélite’ tomamos la decisión de hacer de ese disco una carta de presentación para la banda, la cual para ese momento había cambiado lo suficiente de sonido y alineación como para llamarse de la misma forma. Naturalmente optamos por elegir otro nombre, pronunciable en español. Un buen amigo de la banda, Rafael, nos bautizó como “Casei Shirota” y de ahí surgió El Shirota como banda.

Sin duda uno comienza su vida musical llena de una mezcla de sonidos infinita, ¿Cómo es que se inclinan por un sonido tan estridente como el que tocan?

Cuando vas en la preparatoria llega un punto en el que, si te adentras en la música, escuchas una variedad de géneros y estilos de música que termina por ser muy complicado el establecer un solo sonido, pero sin duda el resultado de haber estado expuestos a un resurgimiento de géneros como el emo y el post-hardcore en aquel entonces (2009 – 2012) nos influenció de tal forma que todas las referencias que teníamos en la cabeza se mezclaron. El resultado de eso fue un EP debut que muestra influencias de garage rock, post-punk, emo y grupos de otras épocas que también nos gustaban como Pavement, Slint, Nirvana, etc.

Surgió la banda en 2013, ¿cómo perciben el desarrollo del proyecto desde su primer EP en ese año en comparación con este nuevo disco?

Han sido 5 años llenos de vida. Todos atravesamos el proceso de estos discos mientras estudiábamos la universidad, por lo que podría percibir el desarrollo como uno muy natural, de la mano con el desarrollo profesional de cada uno de nosotros, y con un claro cambio de influencias y percepciones sobre nuestra propia música.

Es la segunda vez que asumimos el reto del vinil, fue complicado tomar esa decisión sin el respaldo de una disquera o alguien que nos ayudara a invertir en ese proyecto… hoy en día hay muchas plataformas donde poderlo distribuir, y creo que hoy por hoy es una gran época para tomar provecho de estos medios y dejar de depender de otros para poder llevar a muchos lugares tu música.

¿Cómo fue el proceso del este nuevo material, tanto técnicamente como personalmente?

El material se grabó en 2015, pero por decisiones como la de editar en formato físico, y en específico vinilo, era técnicamente imposible imprimir 50 minutos de un disco en un solo material de 12”, así que tuvimos que tomar la decisión de separarlo en dos partes y lanzarlos como EP’s o minialbums. Fue un reto reevaluar nuestra música y buscar nuevos sonidos, pero el resultado nos trajo mucha felicidad.

¿Cómo se sienten cuando están tocando, qué trip toman? 

La idea de tocar en vivo siempre nos ha emocionado, pero también sentimos que repetir una lista de canciones predeterminadas cada show puede ser aburrido, por lo que tendemos a improvisar y ser sensibles al tipo de público con el que nos enfrentamos, e intentamos, de alguna forma, divertirnos con ello y poder generar una experiencia musical. Por lo general adoptamos la lógica de la improvisación y nos dejamos llevar por lo que va aconteciendo durante el show.

¿Qué bandas internacionales y mexicanas marcaron su decisión por crear el proyecto?

En un inicio hubo una fuerte influencia del creciente regreso de géneros como el emo y el post-hardcore. Bandas que en ese momento surgían como Cloud Nothings, Algernon Cadwallader, METZ, The Men, American Football, y Cap’n Jazz nos gustaban mucho y nos impulsaron a hacer nuestra propia banda.

He visto dos videos con animación de Snoopy mientras suenan de fondo, ¿Tiene algún porqué la elección de estos personajes?

Nos divertimos mucho con esa idea porque surgió gracias a que Amon Malgrejo, amigo nuestro que estuvo presente durante la grabación de estos discos, nos cotorreaba con gifs de Charlie Brown bailando las canciones, cuando fue el momento de poder lanzar un adelanto del disco quisimos cambiar de Bandcamp a Youtube como plataforma y nos pareció muy divertido jugar con un chiste local como forma de presentar un sencillo.

En los últimos años la venta de vinilos y casete ha incrementado en su mayoría, y su disco se venderá en vinil, ¿qué piensan sobre este tipo de formatos y su distribución en México?

Es la segunda vez que asumimos el reto del vinil, fue complicado tomar esa decisión sin el respaldo de una disquera o alguien que nos ayudara a invertir en ese proyecto, sin embargo, al día de hoy el disco está agotado y recién estrenamos el segundo. Fue una gran sorpresa y a la vez algo que nos ha impulsado a seguir tocando. En cuanto al tema de la distribución, hoy en día hay muchas plataformas donde poderlo distribuir, y creo que hoy por hoy es una gran época para tomar provecho de estos medios y dejar de depender de otros para poder llevar a muchos lugares tu música.

En la actualidad hay brotes de bandas nuevas por doquier y esto vuelve complicado el hecho de poder darse a conocer aún más. ¿Cuál es el reto para la banda en relación a este tema?

Es cierto que hay cada vez más propuestas, y por esa misma razón es más importante que nunca lograr mantener a flote la calidad de lo que proponemos musicalmente hablando, desde los acercamientos que hemos tenido hacia la producción como también la composición de los discos y el show en vivo.

¿Y cuál es el mayor reto para el proyecto en este año?

Existen varios retos como giras, liquidar la venta del disco, etc. Pero el mayor de todos es continuar escribiendo material con la finalidad de poder grabar un nuevo disco a finales del año y no quedarnos estancados en lo mismo. Es importante seguir avanzando para que las cosas funcionen.

¿Tienen alguna meta en cuanto a tour, tocar con una banda o estar en algún festival?

Sería increíble poder salir de México por primera vez y tocar para gente en otros lugares, viajar es algo con lo que de alguna u otra forma siempre hemos soñado.

¿Cómo podrían definir El Shirota? No como un género, simplemente, sobre lo que significa El Shirota para ustedes…

El Shirota significa pasión y sacrificio, algo que nos hace continuar teniendo fe en las personas y en lo que nos rodea, es hoy por hoy lo que define una gran parte de nuestras vidas. Es algo que también te ayuda a aprender sobre prioridades e intereses, te ayuda a definir en qué inviertes tu tiempo, e incluso tu dinero.