El mundo cambia rápido y las formas de expresar lo que, aparentemente siempre estuvo ahí, también lo hacen. Así, entre la oleada de vanguardias musicales que parecen inundar la industria con un color diferente cada cierto tiempo, el 2018 puede ser considerado como el año en el que la electrónica experimental terminó de explotar en nuestro país y eventos como Mutek, Aural y próximamente Sónar, son la muestra.

Pero poner a México como punto importante dentro del enorme mapa internacional no es algo que haya ocurrido de un día para otro, sino que representa trabajo constante de los múltiples artistas que, desde sus trincheras, han venido construyendo un circuito más sólido en el que convergen distintas formas de ver y hacer música. Dentro de la lista de referentes está el de Leslie García, la artista detrás de colectivos como Interspecifics y Astrovandalistas y de alias como LogarDecay y ahora, Microhm.

Con motivo del lanzamiento de ‘Eternal Night‘, su primera publicación como Microhm y con el respaldo de Static Discos, platicamos con la artista tijuanense sobre lo que hay detrás de esta melancólica y oscura placa que representa un cambio de dirección en su obra, sobre los procesos creativos detrás de la misma, su reciente participación en Mutek y el lugar que ocupa México en el mapa mundial de la música de vanguardia.

Pensaba mucho en la evolución de la noche, en como es nuestro estado emocional cuando todo oscurece y cómo ese sentimiento de calma se va transformando en algo más eufórico conforme se acerca la madrugada. Esa esa es la narrativa que sigue el disco…

En el mundo de la electrónica y la música experimental ¿Quién es Leslie García?

Soy una artista que creció y se formó en la frontera norte del país, entre la ciudad de Tijuana y Playas de Rosarito, espacio que ha tenido una gran influencia sobre la forma y metodologías de mi trabajo. Actualmente tengo mi base en la CDMX y en los últimos 7 años he tenido la fortuna de habitar más de 30 ciudades en todo el mundo, como La Haya, Berlín, Santiago de Chile, Río de Janeiro, Medellín, por mencionar algunos. Utilizó diversos medios tecnológicos, científicos y sonoros, soy parte de los colectivos Interspecifics y de astrovandalistas, el primero enfocado al desarrollo de herramientas para sonificación de datos y fenómenos naturales, el segundo enfocado en el arte hacktivismo.

He publicado música con el alias de LogarDecay (a lado de Paloma López) en sellos como UmorRex (México) y HyleTapes(Francia). Vengo del mundo de la improvisación, el ruido y el arte sonoro. En algún punto decidí dedicarle mucho tiempo a construir mis propios instrumentos para poder trabajar con los orígenes mismo del sonido. Este trabajo me ha llevado a presentar obras en festivales como el New Music Vancouver, CTM Berlin, Novas Frequencias en Rio, Mutek Montreal, Mutek México, entre otros.

¿Cómo defines tu labor bajo el alias de Microhm?

Podría decirse que es mi aproximación más musical al trabajo con el sonido, me desprendo un poco de los formalismos del arte sonoro y la improvisación para acercarme más a las técnicas de producción y composición que provienen de la tradición musical.

Si bien no estoy persiguiendo un género en específico o sonar de una forma determinada, si me interesa los efectos emotivos que este tipo de trabajo puede desencadenar. Es un trabajo emotivo, intuitivo y femenino que surge de una necesidad de conectar desde un espacio perceptivo y menos conceptual.

En un disco más emotivo y alejado de estructuras, ¿Cuáles fueron las circunstancias bajo los que nació ‘Eternal Night’?

Sobre todo estaba buscando un espacio para crear desde un lugar más libre e íntimo; esta es una producción que surge de un acercamiento mucho más emocional, una búsqueda sobre la definición de un sonido femenino, una estética de ruptura en cuanto a los géneros convencionales, alimentado por las ganas de narrar sónicamente todas aquellas transformaciones que ocurren una vez que se oculta el sol, esa idea donde la noche no es un momento sino más bien un estado dentro de nosotros mismos. En ese sentido creo que es una obra más poética, incluso podría decir “pop” dentro de mis propios confines.

La música experimental es un término muy amplio que va desde lo electroacústico, la improvisación, la música de cámara, el live coding, la electrónica, incluso el pop y la música dance tienen un área experimental. Creo que México en ese sentido tiene una de las escenas más nutridas y vivas que cubre distintas comunidades con intereses muy amplios.

¿Qué tipo de narrativa seguiste al momento de crear los temas de este disco?

Cada track de este disco es una especie de alegoría a géneros que van desde el slow techno, el ambient, el synth wave, con la intención de hacer primero una especie de detox de influencias con la idea de dejar emerger una voz propia, que para mi se ve reflejado en el trabajo que realice en el track número 4, “Stargazers”. La línea conductora es la cadencia como elemento que aglutina esa oscilación de géneros. Pensaba mucho en la evolución de la noche, en como es nuestro estado emocional cuando todo oscurece y cómo ese sentimiento de calma se va transformando en algo más eufórico conforme se acerca la madrugada. Esa esa es la narrativa que sigue el disco, la densidad aumenta cada track hasta llegar a un desenlace donde la calma regresa de forma sutil, es un viaje nostálgico a un lugar extraño.

A nivel compositivo, ¿Qué tanto tuvieron que cambiar los procesos de creación con los que habías venido trabajando?

Cambiaron las herramientas y las estructuras, estoy usando instrumentos análogos sampleados en lugar de hacer improvisaciones extensas que es como regularmente trabajo en los otros proyectos. La estructura de este disco es mucho más simple y utilizo más la idea de pasajes para las transiciones. También es muy importante la repetición como forma para apreciar y recalcar cada uno de los momentos que conforman los distintos tracks.

‘Eternal Night’ salió bajo el sello Static Discos, ¿Cómo nació la relación con uno de los sellos más importantes de la música experimental en México?

Mi relación con Static Discos tiene por lo menos una década, los conozco desde sus inicios y su música siempre ha formado parte de mi entorno, pues al crecer en Tijuana una de las cosas a las que más tuvimos exposición fue a la música; fue un momento de muchas ideas, de grandes discos, como los publicados por Fax y Murcof durante el 2003. Eji Val siempre ha sido un gran amigo y crítico de mi trabajo, y si bien las puertas de la disquera siempre estuvieron abiertas, fue apenas este año que tuve la necesidad de producir algo que podía convivir bien con la curaduría de Static.

La música siempre ha sido un gran agente de visibilización, la historia nos habla claramente de esto[…] creo que es parte de nuestra labor hablar de estos temas, buscar equidad y proyección no solo para nosotros si no también para artistas más jóvenes, tener claro que el arte, en cualquiera de sus dimensiones, si no tiene una misión política no tiene profundidad.

Hace unos días presentaste este proyecto en Mutek, un festival del que ya habías sido parte con otros proyectos, ¿Cómo fue la experiencia, cómo ajustaste las necesidades de este nuevo proyecto al escenario?

Fue una bella experiencia porque de alguna manera fue como empezar de nuevo, nadie conocía el material, se estrenó unos días antes y muy poca gente sabía que yo estaba detrás del alias de Microhm… esa sensación de escuchar a la gente emocionarse con la música, y solo por la música, fue muy bella. El acto estaba basado en jugar con la estructura del disco, incluir instrumentos en vivo y por supuesto en una trabajo visual que realicé a lado de la VJ Milena Pafundi.  

Me tocó abrir el escenario de la Sala A, donde también tocaron, Aparrat, Aurora Halal y Marcel Detman. Si bien tuvimos algunos problemas para presentar los visuales apropiadamente -porque no se consideró tan bien esa parte por el equipo de producción- estoy sumamente agradecida con Mutek por siempre brindarme apoyo para presentar mi trabajo. También tuve la fortuna de ser tutora del taller de Translaciones 2.0 donde pude trabajar con un grupo de chicas muy talentosas, intercambiar ideas sobre la estética y sensibilidad de lo que significa la producción femenina.  

De los actos que pudiste ver en Mutek, ¿Cuáles fueron los que más llamaron tu atención?

Damien Dubrotnik, Flora, AAAA, Robert Lippok, Croatian Amor, Lanark Artefacts, Visible Cloaks y me quedé con las ganas de ver a Debit, a Siseel Wincent con Camile Mandoki y a Gaspar Peralta, que lamentablemente se cruzaban los horarios de mi presentación con Microhm y con Interspecifics.

Como representante internacional de la música experimental ¿En dónde está parado nuestro país en el terreno de la electrónica-experimental?

La música experimental es un término muy amplio que va desde lo electroacústico, la improvisación, la música de cámara, el live coding, la electrónica, incluso el pop y la música dance tienen un área experimental. Creo que México en ese sentido tiene una de las escenas más nutridas y vivas que cubre distintas comunidades con intereses muy amplios. No cabe duda que la atención internacional se está centrando en México porque lo realmente innovador está ocurriendo de este lado.

Parte de tu obra ha estado ligada a causas que van más allá a sólo crear música; un ejemplo fue tu reciente participación en Feminoise Latinoamérica. ¿Cuál es el papel de la música como agente en este tipo de causas?

La música siempre ha sido un gran agente de visibilización, la historia nos habla claramente de esto, con ejemplos como el de la compositora Wendy Carlos, quien fuera una de las primeras personas trans en innovar el mundo de la música clásica con la función de la electrónica. Creo que es parte de nuestra labor hablar de estos temas, buscar equidad y proyección no solo para nosotros si no también para artistas más jóvenes, tener claro que el arte, en cualquiera de sus dimensiones, si no tiene una misión política no tiene profundidad.