Jully es synthpop futurista y saturación de funk psicodélico; escucha su EP debut, ‘Sweet + Salty’

El pop es un ente vivo, uno que, a través de sus infinitos matices, da a las nuevas generaciones de músicos las herramientas para construir con sonidos refrescantes y arriesgados… tal como el child pop del futuro, para añorar el pasado reciente y levantar el duelo de la época adolescente que despliega Jully, el proyecto solista de Julián Castañeda y que, arropado por Clayman Records, estrena en ULTR/MRNS el Sweet + Salty Ep. Julián nos cuenta en un inicio sobre el concepto del proyecto:

Imagina un día despertando en 2040, te subes a tu carro volador bio-degradable/eco-friendly y lo primero que escuchas en la radio, si aún existe, es Jully. Es un sonido pop irónico a la época, que te hace recordar tu rutina diaria y que todavía sigues vivo pero no encuentras motivos fijos para seguir viviendo. Así es la música de Jully.

Compuesto de seis temas en los que el synthpop y la psicodelia se convierten en el marco sobre el que se construyen historias de amor y desamor adolescente, el oriundo de Mexicali hace también un despliegue de las nuevas influencias, esas que revolucionaron al pop a inicios de los dosmiles y hoy son referencia para las nuevas generaciones:

Esas influencias vienen desde la primera vez que escuché Gorillaz, fue un sonido que me sorprendió porque cae en lo pop pero no en lo convencional. Siguiendo esta fórmula pop-no convencional, escuché artistas más recientes, tomando como referencia el sonido de proyectos como Mac demarco, King Krule, Tyler The Creator, Joji, Steve Lacy, de ahí tome lo máximo de referencias de composición y fórmulas pop que pudieran funcionar de artistas clásicos como The Cure, The Smiths, Joy Division, Stevie Wonder, Beatles, de la música funk y samples de hip-hop.

El Ep debut es la mezcla de todo lo significativo, de la música escuchada y las experiencias vividas, experiencias por las que todos pasamos para dejar bien curtido el corazón, para enamorarnos y rompernos, para ilusionarnos y resignarnos. Castañeda agrega:

Sweet + Salty es un álbum de duelo, si bien tenía una historia más desarrollada, decidí resumir ese sentimiento y visión en un Ep de 27 minutos. Los primeros tres temas fueron escritos en la preparatoria: quería hacer una historia sobre una relación que se mantenía viva por el hecho de querer tenerse amarrados el uno al otro y asegurarse de no tener un futuro solitario. Al final me di cuenta que toda esa historia la estaba escribiendo a causa de una relación que tenía en ese entonces. Después de la prepa, esa relación terminó y quedé devastado, pero aliviado de que por fin podía comenzar de nuevo. Así sigue la siguiente mitad del EP, que habla sobre la aceptación.

Apenas a inicio de semana se estrenó el vídeo de “Lemonade”, un track que habla sobre amores no correspondidos, donde la soledad y la alucinación se hacen uno solo y que funciona también como una fiel muestra de lo que contiene el EP, con guitarras funky cambiantes y letras irónicas llenas de desamor y resignación, un buen ejemplo del catálogo de sabores que ofrece el joven proyecto del norte del país.

Grabado de forma casera al comienzo y, tras enviar y recibir el visto bueno de Giovanny Ochoa para regrabarlos y producirlos en Clayman Records, en un trabajo de casi cinco meses que le dio un nuevo tono al material,  los seis temas que componen esta primera placa tienen historias y tiempos distintos. Sobre este proceso, Julián finaliza:

 Los primeros tres temas fueron compuestos y grabados en dos años, pero los otros tres fueron escritos y grabados en una semana, en la que llamo “la semana en depresión”, ya que yo iba en caída después de lo que pasó y me aislé durante una semana escribiendo y sin salir a ningún lado. Transformé ese dolor en arte y a partir de ese momento me di cuenta de lo bien que se pueden entender las emociones humanas si las haces menos complejas y las conviertes en canciones pop.

Escucha a continuación Sweet + Salty y revive el poder del futuro en tan solo seis intensos temas: