Spray Canela: “Es el material más caótico que hemos hecho; se convirtió en un reflejo de lo que hacíamos a diario”

Con un material discográfico que se compone de una veintena de temas y casi dos horas de duración, la agrupación de Morelos, Spray Canela, da forma a uno de los más brillantes y ruidosos lanzamientos mexicanos recientemente. Hablamos con el trío en busca de la iluminación de su proceso creativo y de su construcción sonora.

Por Samuel Nava / Fotos: Isa Camarillo

El universo tiende al caos y la música de Spray Canela también. Con un todavía corto andar por los terrenos del rock, la banda de Cuernavaca presume hoy un sonido poderoso que ha cobrado vida por sí mismo y que se ha deslizado por los caminos del kraut, la psicodelia y el noise, sofisticándose cada vez más como consecuencia de un reciente cambio en el rumbo y en la misma alineación -que hoy tiene a Jarub, Iván y Sebastián- moviendo los hilos de uno de los proyectos más prometedores del indie mexa.

A finales de 2019, los de Morelos lanzaron su segundo larga duración, Síntomas de un Punto Muerto, un brutal despliegue de caóticas atmósferas de noise que con casi dos horas de duración, se convirtió en una brillante declaración de Do It Yourself, misma que los pone como uno de los más chonchos exponentes de esa nueva camada de bandas ruidosas. Con todo eso enfrente, charlamos con ellos sobre la evolución conceptual y musical de la banda, sobre su concepción de la música y cómo está siguió su propio camino hasta dar forma a uno de los más increíbles materiales que la escena local ha dado en el último año (20 canciones que suman un total de casi dos horas de resonancia y magnetismo saturado).


Originalmente sabemos que la banda es de Morelos, pero es cada vez más frecuente toparlos por la ciudad, ¿Cómo funciona la banda?

Iván: Siempre nos damos la vuelta por acá, venimos por lo menos una vez al mes porque nos sale más barato ensayar en la Ciudad de México; acá está Stupid Decisions (sello de la banda), los B301… y en Cuernavaca no tenemos tantos compas y está chido llegar a la ciudad y toparlos a todos. 

Como banda, eso hace que tengamos una identidad fragmentada: ensayamos en CDMX, yo soy de Cuernavaca, Jarub también, Sebas es de Tijuana pero vive en la Ciudad de México, Stupid Decisions son del estado… es como que todos vienen de todos lados y acá nos venimos a encontrar. Luego la gente no topa de dónde somos o luego creen que somos de Morelia y es como de “no, sí somos de Morelos” (risas).

A finales del año pasado lanzaron uno de los discos más atrevidos de 2019, ¿Qué hay detrás de Síntomas de un Punto Muerto?

Iván: Este disco lo grabamos nosotros mismos; Jarub y yo somos roomies y el disco nació de estar platicando y haciendo cosas juntos. Hubo una temporada en la que veíamos películas a diario y casi ni salíamos.

Se grabaron las baterías y ya teníamos las ideas de cómo queríamos que sonara: queríamos incorporar teclados, meterle más a la producción y de a poco vimos que juntamos un chingo de rolas, incluso varias se quedaron fuera del disco. El hecho de estar viendo películas de la productora A24 influyó en cómo terminó el disco: medio cinemático y durando dos horas, con diferentes sonidos e ideas que en algún momento ya nos habíamos imaginado pero que no nos habíamos tomado el tiempo de trabajar y grabar.

Jarub: El proceso de este disco fue mucho de descifrarlo sobre la marcha, a diferencia de Milagro Adolescente, el disco pasado, donde ya teníamos las ideas pensadas y se ensayó. Este nuevo disco lo creamos estando totalmente encerrados. Un día grabé varias baterías, las llevé y empezamos a trabajar las rolas, luego sobre la marcha y ya con varias canciones, fuimos dividiendo y decidiendo en qué parte iba a estar qué cosa. Para las letras Iván ya tenía algunas cosas hechas y yo también, los fuimos incorporando, todo fue como un collage. Algunas rolas las terminábamos y volvíamos a ellas para trabajar nuevas cosas o grabar nuevos elementos.

“Lo del título del disco fue una idea que teníamos desde hace tiempo y no sabíamos cómo traducirla o ponerlo en nombres, todo el proceso se volvió como una obra de teatro viviente y en el transcurso creo que sí tocamos un punto muerto.

Con un proceso tan distinto y poco planeado, en las casi dos horas de duración se ve cierto orden en el transcurso de los tracks ¿Cómo determinaron la narrativa que sigue el disco?

Iván: Estuvo raro porque por momentos fue como una pesadilla, el disco se convirtió en un reflejo de lo que hacíamos a diario y mostraba nuestra rutina. Sí, es el material más caótico que hemos hecho, por cómo se fue desarrollando y por el hecho mismo de que no nació en los ensayos, fue como armar un rompecabezas y eso se nota en el resultado final porque hay momentos más caóticos que otros, hay partes que se desvían a una parte más tranquila… de algún modo eso reflejaba nuestra rutina, que era despertar, bañarse y grabar. 

Jarub: Al inicio no teníamos ni idea sobre los títulos de las canciones o sobre qué iba a tratar el disco, incluso era frecuente que nos echáramos todo lo que ya habíamos hecho cada vez que avanzábamos un poco en la construcción del mismo. 

Iván: Lo del título del disco fue una idea que teníamos desde hace tiempo y no sabíamos cómo traducirla o ponerlo en nombres, todo el proceso se volvió como una obra de teatro viviente y en el transcurso creo que sí tocamos un punto muerto. En cuanto a la duración, todas las canciones que estuvieron ahí, y el hecho mismo de que nos íbamos a ir de gira, se volvió como un estancamiento pero no tan negativo, fue un impulso para dar el siguiente paso, luego tocamos con Sebastián y muchas ideas nuevas empezaron a llegar; hemos intentado meter cosas más electrónicas, él hace mucho cosas con sampler, como que todo evolucionó sin que nosotros lo decidiéramos pero al mismo tiempo hemos podido elegir hacia dónde dirigirlo. A veces parece que la música tiene vida propia.

El proceso de creación comenzó desde Semana Santa del año pasado, ahí decidimos que queríamos hacer algo, luego fueron tres meses de grabaciones en el departamento y terminamos poco antes de la gira de noviembre… fueron seis meses de tener ideas y descubrir cómo iban a sonar ciertas cosas.

Foto: Isa Camarillo

Desde el nacimiento de la banda, el sonido se ha transformado de formas distintas y junto con esos cambios han venido también cambios en la alineación de Spray Canela, ¿Cómo funcionó eso durante este proceso de Síntomas de un Punto Muerto?

Iván: Fue parte de la misma evolución de la banda, al inicio Jarub tenía el proyecto con otra persona y yo llegué a ensayar con ellos, se nos ocurrió que podíamos hacer otras cosas sobre lo que ya existía. En general, en Morelos no hay bandas, no hay proyectos, no hay foros ni escena, entonces contactamos a José de Stupid Decisions y esto empezó a crecer raro, fue como que ya estábamos tocando en otros lados, sacando cassettes y conociendo gente… Milagro Adolescente, que nunca sabemos si es un Ep o un Lp (risas), nació de jams en los que ya teníamos idea de lo que queríamos hacer sin buscar crear algo seguro o digerible para las personas. 

Nos dimos cuenta de cuántas bandas se están atreviendo a freakear y sonar a ellos mismos, sobre todo en un país como México que es tierra de nadie, fue darnos cuenta de que no queríamos seguir reglas que en realidad no existen, fue empezar a tocar más libres desde los ensayos, luego se incorporó Sebastián que venía de Tijuana y quien vino a poner orden y a complementar, fue la última pieza que completó lo que es la banda ahora. Nos ayudó a terminar de amarrar lo que sabíamos que queríamos hacer. 

Jarub: Creo que la etapa de Milagro Adolescente sí fue más caótica, y con el disco nuevo, si bien agarró su vida propia, Sebas se incorporó poco antes de que termináramos de grabarlo.

Sebastián: Tenía rato de músico en Tijuana pero tenía ganas de venir a la CDMX; allá estuve tocando en Parque de Cometas, acá ellos (Iván y Jarub) me decían que escuchaban mucho una sesión que grabamos, entonces de cierta forma esa conexión ya existía. A ellos los conocí por un grupo de internet donde pregunté por bandas mexicanas, escuché Milagro Adolescente y me gustó, ya cuando me mudé me invitaron a unirme a la gira, pero fue después de la grabación de Síntomas. 

En Tijuana tenía también una banda llamada Matinée, de algún modo siento que es una contraparte de Spray, porque ellos tenían más aterrizado el lado conceptual y hasta artístico; mientras en Matinée estaba desarrollado musicalmente, intentaba amarrar toda la idea pero no se lograba, y creo que trabajando con Iván y Jarub se pueden mezclar bien ambas partes.

“Nos dimos cuenta de cuántas bandas se están atreviendo a freakear y sonar a ellos mismos, sobre todo en un país como México que es tierra de nadie, fue darnos cuenta de que no queríamos seguir reglas que en realidad no existen…

Como parte de una oleada de bandas mexas que le apuestan al ruido y a nuevos sonidos, ¿Qué otras bandas locales recomiendan?

Iván: Definitivamente a B301 y no solo porque sean “primos” (risas) o estén en el mismo sello, a mi lo que luego me duele de México es que hay bandas que quizás no recibieron la atención que merecían, por ejemplo Adoración Perpetua de San Luis Potosí, quienes sólo grabaron dos rolas muy buenas y no evolucionaron más. Seguro hay otros casos, pero me pone mal que luego no desarrollan material… no hay duda que hay inquietud por hacer cosas, pero se debe trabajar.

Jarub: Hay cosas punk que nos gustan, Heterofobia es de lo que me llama la atención, también la intención de Parque de Cometas de trabajar sobre el pop e incluir elementos electrónicos como de postpunk creo que era algo que desde el principio a Iván y a mi nos llamaba la atención. Siempre nos fijamos en las bandas que hacen todo ellos mismos, la forma en que graban o cómo se mueven.

Iván: Siempre decimos que somos como los hijos bastardos porque no es como que nos afiliamos a alguna escena o a un grupo de gente. En Morelos desde los 15 íbamos a tocadas punk, nos alimentábamos de diferente música y creo que eso nos hizo darnos cuenta de que no hay reglas, y luego ver que había tantas bandas haciéndose bolas por cumplir ciertos parámetros cuando puedes romper con eso y crear algo diferente, bueno, lo hicimos.

Eso es lo que más me emociona de la década, quiero que esta nueva década traiga consigo ese impulso para que todos se atrevan a grabar, aunque sea con un celular. Luego a la gente le da miedo hacer eso pero muchos de los materiales más curiosos que hemos escuchado están grabados en un cuarto con poco equipo, aunque siento que de a poco se va perdiendo ese estigma de que las cosas están grabadas en baja calidad.

Sebastián: Se trata de utilizar las herramientas que tienes para tu ventaja y no clavarte en formatos de estudio, es una de las barreras que se están rompiendo cada vez más. 

Bajo un panorama en el que los medios y público distinguen varias pequeñas escenas, ¿Se sienten identificados con alguna?

Iván: Es curioso que nuestro círculo más cercano viene de varias partes, somos un grupo de personas que no somos de la ciudad pero nos juntamos porque aquí están los foros. En nuestro caso José (Fundador de Stupid Decisions) es como el satélite alrededor del que giran cosas como la gráfica que hace Jarub, las fotos que hace Manuel, y todos le entramos a hacer zines, diseñar merch, imprimir los casetes, poner dinero para las giras… todo es muy ambulante y no pasa como que toquemos en un mismo lugar muy seguido. El internet y el boca a boca de la gente sí ha funcionado, gente del norte como Waves Magazine nos han apoyado también, todo se ha armado así, trabajando en conjunto y viendo qué sale. Esa es nuestra escena, una escena móvil, en la que quienes quieran unirse son bienvenidos.

Sebastián: Es una escena más unida por ideas que por cercanía, el internet permite eso. 

Jarub: Hemos crecido juntos, nos hemos apoyado y hemos desarrollado muchas actividades de forma grupal e individual, nos hemos visto valer madre juntos también (risas).


Síntomas de un Punto Muerto de Spray Canela está disponible a través del sello independiente mexicano, Stupid Decisions.