El vortex mental de Edgar Mondragón: “Refugio” es electrónica ambiental para la absolución personal

El productor de la Ciudad de México estrena el primer sencillo de su siguiente LP. En este track de casi seis minutos el músico capitalino rebobina la memoria, explora texturas de oscuro industrial y se purifica en su guarida sonora.

Es un vórtice. La música de Edgar Mondragón se ha convertido en un espacio casi de consciencia. Casi metafísico. La construcción sonora del capitalino se ha encontrado en una espiral increíble con pulsaciones magnéticas y altamente adictivas. Porque no solo se manifiestan superficialmente, en el oído, sino en toda la masa neuronal que se expresa posteriormente a los sentidos.

La música de Edgar Mondragón representa un estado de purificación y alteración. Y hoy, el productor ha liberado “Refugio“, un avasallador sencillo que ronda los casi seis minutos y que significa la primera pieza de su siguiente larga duración a titularse No Hay Recuerdo Que No Se Apague, mismo álbum que, según su propia concepción, se trata de un trabajo introspectivo hacia la memoria humana y su vertiginoso flujo entre cambio y equilibrio.

La secuencia es clara y la escalada es honda. Cada golpe, cada pequeño sonido y sus debidas modificaciones representan la vorágine electrónica que está por suceder, y que, aunque exquisitamente progresiva, ambiental y con tonos de oscuridad industrial, la pieza se convierte, paulatinamente, en una expansiva onda que juguetea con lo cinemático y su nerviosismo. Es el momento crítico, el rebobinado mental, la amalgama entre lo que conoces y lo que estás por olvidar… es el refugio. Es música para tiempos de absolución personal.

En medio del lanzamiento, el músico oriundo de la Ciudad de México compartió con nosotros parte de la entraña creativa del track, lo que significa su venidera producción de estudio y sobre sus refugios internos, todo esto luego de una serie de EP’s lanzados en el último par de años:

“Refugio” es un tema de casi 6 minutos, un golpe fuerte, progresivo y con algo de oscuridad que profundiza increíblemente en cada textura de la canción, ¿cuándo creaste este tema y cuál es la historia detrás?

Las primeras maquetas de “Refugio” fueron creadas hace dos años. Empezó como una idea para tocar en vivo, para un momento de la fiesta en donde se necesitara un beat 4/4 que pusiera a la gente a bailar. Pero conforme la iba trabajando, iba mutando, poco a poco, influenciada por música que conocí, que volví a escuchar, por experiencias personales… hasta que llegué a este resultado. Actualmente la veo como la columna vertebral del sonido que quiero seguir explorando con mi trabajo, un nuevo punto de partida.

La gente que ha escuchado “Refugio”, ¿qué le transmite? ¿en qué paisajes se encuentran?

Existen interpretaciones muy distintas y me encanta. “Refugio” es instrumental, enfocada a las texturas, tiene un corte abstracto y eso lo convierte en un track que está abierto a muchas interpretaciones. Sin embargo, hay una constante: la fuerza, se siente como algo que llega para arrasar y llevarse lo que esté a tu paso y en ese mismo proceso, convertirse en un lugar en el que quieres estar.

Es también el primer sencillo de No Hay Recuerdo Que No Se Apague, tu siguiente álbum, ¿qué puedes contarme de la concepción de este material?, Sé que está en proceso, pero ¿de qué va este próximo lanzamiento?

No hay recuerdo que no se apague es mi primer disco de larga duración como solista y hasta el momento es el proyecto que más he dejado respirar. Ha ido mutando, los tracks tienen mucho tiempo “cocinándose”: los dejo descansar, regreso a ellos, los modifico y terminan siendo muy distintos a como empezaron. Este disco gira en torno al concepto de la memoria y a la de idea de que ésta es un espacio físico (casi arquitectónico) que muta, cambia y evoluciona constantemente. El disco saldrá a lo largo del 2020, consta de 10 tracks y tendrá colaboraciones de Trillones, Aqua Mute, Erik López (guitarrista de Mondragón y autor del arte del álbum y de los sencillos) y Missing Human.”

Para ti, ¿dónde encuentras el verdadero refugio?, ¿Cómo saber, para los demás, dónde encontrarlo?

Creo que el refugio se encuentra en los detalles: la manera en que alguien sonríe, un cruce de miradas, una plática en concreto, el olor de algo, un paisaje observado, un sonido en particular… Todos esos detalles tan pequeños que son tan fuertes para crear una memoria, una memoria que al regresar a ella te hace sentir seguro.


Refugio” es el primer sencillo de No Hay Recuerdo Que No Se Apague, el siguiente disco de Edgar Mondragón, luego del aclamado Nova y el más experimental The End of The Internet, ambos lanzados en 2019.