Mateo kingman: “Mestizaje, el encuentro entre ascendencias externas y ascendencias de raíz”

Una entrevista con el joven productor ecuatoriano sobre su más reciente y chamánico álbum, Astro; su autodescubrimiento, sus entrañas sonoras y emocionales, y la ruta espiritual de su ascenso musical.

Mateo Kingman, ecuatoriano, es sin duda, uno con su propio espíritu. El prolífico productor, tras haber lanzado el disco que posiblemente lo ha colocado como uno de los actos más ambiciosos, eclécticos y propositivos del continente el año pasado, ha encontrado un lugar astral en el engranaje musical de Latinoamérica.

Los once relucientes temas de Astro manifiestan un aliento de poder y expansión por el autodescubrimiento del centroamericano, y también, se expresan en un lenguaje universal en donde, cualquiera con el animo de una exploración personal, podría elevarse; Astro es un statement chamánico en donde los únicos en contacto son el alma y la neurona… todo acompañado de un exquisito mestizaje entre la electrónica y cantos hondos de raíz.

Como parte de su venidera visita a México para presentarse en el Festival Nrmal, hablamos con Mateo sobre todo lo que esta alegoría sonora significa, la forma en que fue concebida y el ADN de su corpulencia musical.


¿Qué es para Mateo Kingman la música latina? Sé que es una pregunta muy ambigua y general, pero, ¿qué es lo primero que se te viene a la cabeza?

Mestizaje: el encuentro entre ascendencias externas y ascendencias de raíz.

¿Qué sensaciones provoca en ti la fusión sonora entre la electrónica, esta música latina de la que hablamos y su resultado? ¿Qué sensaciones crees que tú musica detona en la gente que te escucha?

Siempre me gustó la pintura latinoamericana de los 30s – 40s. La exploración con técnicas y conocimientos globales en relación al entorno más inmediato y las realidades que se daban a la puerta de la casa de estos pintores… me pasa lo mismo con la música que busca equilibrios entre sonoridades de raíz y sonoridades más contemporáneas.

Sobre estas sensaciones, liberaste Astro el año pasado. Un álbum de 11 temas muy diverso en su sonido, pero también muy profundo en cuanto a la concepción de producción de los temas, ¿cómo llegaste a este resultado? Se siente como un álbum donde dejaste mucho de ti y de tu personalidad.

“Astro es un disco que cuenta la historia de un viaje por dimensiones desconocidas, que son, al mismo tiempo, las dimensiones más íntimas y profundas de mi ser. Es una exploración por mis adentros y por ende, los adentros de cualquier persona que esté dispuesta a realizar una travesía difícil por su propio ser.”

“Intento mantener un trabajo personal sobre un autodescubrimiento. En este disco intenté expresar ese trabajo de la manera menos literal. Es decir, traté de mostrar un proceso muy profundo de una forma en la que cualquier persona pueda conectar con sus propios procesos de descubrimiento”

Sé que trabajas fuertemente en la creación de tus letras, pero, de todos los temas del disco, ¿cuál sería el más denso y de qué hablas en ello?

“Sin duda Puerta de Sal es la letra más densa. Corresponde al momento en el que el viajante vomita sus diablos y se deja, por fin, llevar a través de un gran portal que desemboca en el espacio micro/macro cósmico de su ser.”

Siento también en Astro un statement muy robusto de ti como productor y músico, uno en el que te percibes mucho más espiritual -quizas-, o bien, mucho más cercano a lo etereo del sonido sin dejar de lado la fusión de ritmos y géneros, ¿en qué punto está Mateo Kingman actualmente en este sentido?

“Intento mantener un trabajo personal sobre un autodescubrimiento. En este disco intenté expresar ese trabajo de la manera menos literal. Es decir, traté de mostrar un proceso muy profundo de una forma en la que cualquier persona pueda conectar con sus propios procesos de descubrimiento. Sí es un statement. Por eso lo llamo -la cura para los sanos, o sea para los locos, o sea para todxs-.” 

Cuéntame de Astro un poco más, ¿cuánto tiempo trabajaste este disco y cómo fueron las etapas de producción del mismo?

“Hice las letras en un retiro de quince días en donde estuve constantemente en estados alterados de consciencia. Luego trabajamos un año en la producción del disco junto a Ivis Flies, mi coproductor. Abordamos este proceso desde el diseño sonoro, partíamos de sonidos que nos gustaban primero y luego desarrollábamos armonías, melodías y estructuras. Fue muy lúdico y muy divertido.”

Hice las letras en un retiro de quince días en donde estuve constantemente en estados alterados de consciencia.

El último tema, homónimo al álbum, creo que es la muestra de esta percepción mucho más elevada que siento en tus nuevos materiales, ¿qué relación tienes con esta parte espacial o bien de lo metafísico?

“Astro es el regalo final después del viaje. Es literalmente un astro que se queda como una roca fuerte adentro tuyo para vivir mejor en este mundo demente. Musicalmente sí hay una búsqueda de atmósferas espaciales que sostengan el discurso.”

Algo importante de la esencia de tu música es definitivamente el tratamiento de los elementos urbanos, ¿cuál es el estado de la música urbana latina actualmente para ti?, ¿Dónde y en quién encuentras inspiración en este género?

“Me gustan mucho algunas cosas de música urbana. Escucho a Crudo Means Raw, Jesse Baez, A.Chal, Ca7riel y Paco Amoroso y a muchos otros. Encuentro una frescura en ese vehículo de lo “urbano”. Siento que podría decir cosas pesadas y profundas pero transportadas por ese vehículo casi banal… Y que así podría conectar con gente a la que le cuesta escuchar letras que no hablen de amor o de baile. Así que se viene ese experimento con mayor intensidad.”

Vienes a Nrmal en unos días, ¿habías experimentado un festival así antes?

“No estoy seguro de cuáles son las características de Nrmal. He estado en otros festivales pero entiendo que este en particular tiene cosas lindas y eso me motiva mucho.”


Astro de Mateo Kingman está disponible a través de AYA Records. Además, formará parte de la edición 2020 del Festival Nrmal en la Ciudad de México.