Entre la experimentación y lo lisérgico; La nueva y sombría canción de Diles Que No Me Maten te lleva al vacío de tu cosmos

Con una emotiva y turbia esencia, la banda capitalina demuestra en “Pachuca”, un gigante corte de casi ocho minutos, su poder narrativo entre experimentaciones hondas, coros cavernosos y una cuidada y melódica subida a la absolución personal. Entre luces de psicodelia y ásperas guitarras, la banda presenta un nuevo corte de su siguiente LP.

Siete minutos y medio edifican el progresivo y monumental nuevo sencillo de la agrupación capitalina, Diles Que No Me Maten. Luego de un caótico y llameante track como “Manos de Piedra“, los de la CDMX han regresado con una emotiva y etérea obertura que fragua lentamente la potencia de la cinemática “Pachuca“, el robusto corte que estrenan y que, con tenebrosos y graves acordes y un recorrido vocal fantasmal de primeros segundos, han dado vida a un ente entrañable.

Atmósferas y fabulas demenciales son parte del tallado sonoro de los capitalinos, mismas que se entrelazan con la oratoria y cantos cavernosos de su voz principal, además de la siempre brotante experimentación de sus guitarras lisérgicas, lúgubres y sinuosas. Como un rayo de energía partiendo tu cabeza en dos, tres o mil partes más. Como deconstruyendo tu cosmos. Como incinerando tu psique. Como cayendo al vacío y perdiendo la paz… o reencontrándola.

Construida con alto detalle en su verbo y verso, Diles Que No Me Maten, ha continuado con la fiel senda de un estilo particularmente áspero, corrosivo y adictivo, fuera de los cánones musicales de cualquier ramificación de los sonidos saturados; es culto y liturgia sonora, y “Pachuca“, su nuevo single, es parte de las insignias del sagrado y distorsionado manto de la banda que diverge entre las luces de la psicodelia, el kraut y la honda experimentación del rock.

Escucha, cae y no vuelvas al vórtice. Este es una adelanto más de Edificio, el siguiente material de estudio de la banda: