Placeres oníricos e impulsos creativos de Manuel Sánchez Viamonte: Entrevista con Pantrö Puto y los Sueños Raros

El guitarrista de El Mató, le roba el ojo del augurio a Leon-o y graba un disco que nos hace escuchar más allá de lo evidente.

– Por Santiago L. Nogueira –

Las condiciones sociales de existencia en las que se nos reveló el primer trabajo solista de Manuel Sánchez Viamonte, AKA Pantrö Puto, podrían haber sido mucho mejores. Sin embargo, al mismo tiempo, el disco de Pantrö Puto y Los Sueños Raros, es de lo mejor que nos pudo haber pasado en estos días de aislamiento y distanciamiento social. Al menos en materia musical.

El guitarrista de El Mató a un Policía Motorizado se despacha con un disco homónimo que rompe los algoritmos de las plataformas musicales y nos ofrece un video -“Ow Ow”-) que tranquilamente podría considerarse como un spin off local de Twin Peaks. Su propuesta musical se aleja del sonido que varias bandas de la escena indie argentina han construido, y para lograrlo ha hecho una gran selección de músicos, miembros imprescindibles de toda la gesta artística que Argentina logró exportar por toda América Latina. Entre varias otras virtudes, este disco nos permite gozar de la creatividad y del talento de varios músicos desde un plano inédito.

Como un sueño para quienes disfrutamos de explorar nuevos ambientes sonoros, en el álbum hay ritmo y cadencia, ingredientes con los que Pantrö Puto y los Sueños Raros inauguran una ruta musical que ojalá otros artistas se animen a transitar.

Así pues, conversamos con Pantrö para conocer un poco el antes, durante y después de su debut como solista.

¿Cómo nace este disco de PPyLSR? ¿Cómo lo fuiste estructurando hasta el momento de entrar en el proceso de grabación?

El disco empieza a tomar forma hará ya cinco años aproximadamente (!). Tenía algunas canciones, bastante diferentes a lo que veníamos haciendo con El Mató, y las empecé a maquetear junto con Gustavo Monsalvo (Niño Elefante) en su casa, con los instrumentos que teníamos a mano. Me gustó el resultado y decidí pasar a un mejor estudio con Lucas Rossetto como ingeniero de grabación. Convoqué a Mariano Di Césare, de Mi Amigo Invencible, para la producción, y me armé un seleccionado ultra talentoso de músicos (Gustavo en viola, Mariano en bajo, Pablo Mena en batería y Martín Villulla en teclados). No tenía apuro para sacarlo, así que me lo tomé con bastante calma, grabando en los momentos en que no estaba ocupado con El Mató. Terminé de grabar y mezclar finalmente con Fran Stuart Milne (guitarrista de una banda muy bonita llamada Pels), que le dio un clima muy cálido y suave.

¿Cómo se vincula o articula con tu trayectoria artística hasta ese momento?

Yo no soy un compositor prolífico, todo lo contrario. Pero en ese momento venía de separarme con mi pareja de hacía diez años, y tuve un desbloqueo creativo que me impulsó no solo a componer, sino también a escribir y a idear distintos tipos de proyectos artísticos. Por algún motivo, las canciones me salieron así, armadas a partir de la guitarra criolla, con muchos arpegios… bastante desligado a lo que hago en El Mató. Cantar me costó, y me cuesta, es algo bastante nuevo para mí, pero creo que encontré un registro donde me siento bastante cómodo.

¿A partir de qué elementos, conceptos, sonidos, piensas que este disco se distingue de otras propuestas de la escena musical contemporánea? ¿Lo piensas como una obra integrada a una corriente sonora en curso o más bien de algo diferente que está tomando forma?

A decir verdad, me parece que es un disco bastante personal… No encuentro cosas muy parecidas en Argentina, al menos. Siempre me gustaron los cantantes con voz gruesa, y climas sutiles: Bill Callahan, Leonard Cohen, José Larralde… Una banda que me gusta mucho actualmente es Timber Timbre, canadienses creo, que tiene una sonoridad similar.

“Yo no soy un compositor prolífico, todo lo contrario… Cantar me costó, y me cuesta, es algo bastante nuevo para mí, pero creo que encontré un registro donde me siento bastante cómodo.”

Te involucraste en la dirección y actuación del video que filmaron para el single “Ow Ow”, y también en el arte de tapa del disco; las decisiones que tomaste, y que uno puede ver plasmadas en esos aspectos, se inscriben en el marco de referencia que uno puede asociar a David Lynch: ¿Qué rol cumple para ti en la propuesta del artista la cuestión estética? Pensando desde ese plano del trabajo, ¿te permite transmitir algo adicional a la propuesta musical? ¿O incrementarlo? ¿Son complementarias?

Si, creo que es fundamental una visión integral para cualquier obra artística. De todos modos, desde hacía tiempo tenía ganas de dirigir, y fue una experiencia muy divertida, compartida con amigos y familiares que se coparon en ayudarme. Suelo ser bastante terco y controlador con mis proyectos, pero este tipo de trabajos colaborativos sirvieron para ir ablandándome en ese aspecto.

¿Piensas presentar el disco en vivo?

La idea era presentarlo en mayo en un teatro muy lindo de Buenos Aires, pero el panorama es bastante incierto, por motivos que todos conocemos…

¿Qué le depara el futuro a PPyLSR?

La idea es ir presentando el disco, siempre que la actividad y los tiempos de El mató lo permitan. Tengo planes de seguir filmando videos, y de grabar más adelante un EP con canciones que estoy armando.”


El disco homónimo y debut de Pantrö Puto y Los Sueños Raros está disponible en todas las plataformas digitales.