Pop minimalista y electrónica de agudas texturas; Escucha ‘Aridoamérica’, el nuevo EP de Niño Solo

El músico radicado en Chihuahua presenta a través del sello Futuro de la Economía, su segundo y robustecido EP; cinco temas que van desde un pop alternativo hasta la experimentación con ritmos de club para amantes del chillwave

Han pasado ya un par de años desde que, el paisajista sonoro radicado en Chihuahua y que lleva por título artístico el de Niño Solo, liberara su corto EP debut llamado Desert Dawn, misma grabación en donde el brillante y suave paso de sus composiciones musicales destacaban por la integración de una protagonista guitarra en tonos agudos y el complemento perfecto de teclados y atmósferas electrónicas de corte minimal. Hoy, 2020, el niño ha madurado y se ha encontrado con el que representa, hasta el momento en su incipiente carrera, el lanzamiento más enfocado y profundo en su catálogo.

Impulsado por el sello chihuahuense, Futuro de la Economía, el nuevo EP de Niño Solo mantiene aún esos rasgos de chillwave que caracterizaron su trabajo de 2018, pero con un poderoso golpe de sintetizadores y cajas de ritmo que realzan y dibujan mayor nitidez en cada uno de los cinco temas de Aridoamérica.

Pasando por un inicial y sosegado track homónimo al EP, Leo Méndez, la mente detrás del sonido, abre el desfile a través de diminutos parpadeos de teclado, golpeteos veloces de percusión digital y una guitarra que retumba levemente y hace de puente entre las viejas texturas del proyecto y este nuevo horizonte; en “Baby Scorpio” el tono se aproxima a una balada que apunta entre el dreampop y un post-rock diluido en electrónica dulce, y es también, el primer esbozo vocal que el radicado en Chihuahua ejecuta; “Laredo” cambia el lenguaje melódico y se afinca en un pop más procesado y que, progresivamente, explota para, naturalmente, desvanecerse entre la agudeza y delays de guitarras que se sienten ligeramente espaciales; “Mooneyes“, la más electrónica, demuestra la combinación entre un cada vez más saturado auto-tone y estructuras de synthpop para llegar a “Desert Girl“, el místico y minimalista cierre de la placa que, entre ecos de glitch y una estela de misterio, el de Chihuahua avanza ferozmente entre una sinuosa figura de cuerdas agudas que se sienten delgadas pero incisivas, un bajeo hondo y una cascada expansiva de efectos y procesos electrónicos que se acercan más a una electrónica de club. Las guitarras vuelven, como siempre, para la estocada y subida final.

El nuevo trabajo de Niño Solo no es solo la muestra de su continua construcción musical, sino un vistazo detallado a la confección de tonos creados desde ese sagrado pop de alcoba que, crece, sin dudas, como cualquier paisaje. Escucha Aridoamérica a continuación: