Dreampop rugoso para levantar la copa; Las historias de nuestra vida en el disco debut de Capocannoniere

El cuarteto leonés presenta, a través de ocho temas y un espíritu aguerrido al soccer, un recorrido sinuoso, agudo y de composiciones sutiles y de controlada distorsión para acompasar el diario porvenir. Hablamos con Capocannoniere en el estreno oficial de este homónimo debut.

Un equipo mexicano en la final de la Copa Libertadores, todo en contra, siempre sucede. Parece regla, pero la historia nos ha enseñado que, cuando una escuadra nacional se enfrenta a este nivel con otro semejante latinoamericano, parece complicado levantar la copa. Pero algo es seguro, siempre se marca la diferencia… y así, con esta narrativa, ha nacido desde hace un par de años el proyecto leonés encabezado por Kevin Cervera, Capocannoniere, quienes luego de atravesar su debut en 2019 con un sencillo doble, han vuelto con ocho temas que componen su ahora homónimo disco debut.

Con un sonido más refinado y con un manto mayormente melancólico, el cuarteto se ha encontrado flotando cerca de las entrañas del dreampop, sin embargo, su raíz musical se cimbra mucho más en el rock alternativo sudamericano, con letras mucho más explícitas, casi que historias bien detalladas de desamores y tramas de vivencia diaria… con guitarras reverberadas, agudas y de ligeras distorsiones, atmósferas de un pop acallado que se siente más volátil y que, entre coros y versos que suenan gruesos y de leve rugosidad, terminan de edificar el universo melódico del proyecto.

En este estreno oficial en ULTR/MRNS, hablamos con los leoneses sobre el nacimiento del concepto del soccer y cómo se ligo a su música [incluyendo la tapa del disco diseñada por Anabella de Las Ligas Menores], la forma en que han transformado su composición en retrospectiva a proyectos paralelos, el sonido que han tallado a través de estos ocho relatos y de cómo, su espíritu, se encuentra en la final de la Copa Libertadores a punto de anotar el gol de la victoria entre dribbleos agudos y extra sudor en la cancha:


Ha pasado ya más de un año desde el lanzamiento de los primeros dos singles de la banda, y se nota, vaya, una gran evolución en el sonido y también, un cambio sólido en la composición de los temas, ¿dónde trabajaron esto en cuestión de grabación, mezcla, etc?

Luis: Trabajamos, poco a poco, en los espacios que estuvieron a nuestra disposición a inicios de la pandemia, afinando detalles en cuanto a compases en ensayos acústicos… una vez que nos gustó, buscamos a Testa Studio para plasmar de manera permanente el sonido característico de Capo, ahí fue donde KB nos recibió y juntos armamos este material que nos ha encantado.

Este año y medio de aparente pausa, también tuvieron tiempo de reversionar estos tracks e incluirlos en el nuevo EP, ¿cómo determinar qué le hace falta o no a una canción?, ¿cómo encontrarle mejorías y no caer en un ciclo en donde perderse pudiera suceder?

Don Rube: Es algo que sucede ensayo tras ensayo, cambios sutiles, no siempre les falta algo, a veces incluso sobra, lo importante es no forzar las canciones y que fluyan, que mantengan la esencia de la idea original y el concepto de la banda. Si las llegamos a sentir forzadas lo mejor es dejarlas por ese día y retomarlas en el siguiente ensayo.


“Con Capo decidimos componer todo en español desde el inicio, y en lo personal nunca había hecho canciones con estructuras ‘convencionales’ es decir, un verso-coro-verso-coro, fue algo complicado pero al final el resultado es bueno, con Hexagrams o Knives era más repetir cuatro líneas durante toda la canción ya que en la onda de esos proyectos la voz no es la prioridad”


Creo que, en aquel estreno, jamás hablamos en concreto de la banda: sé que el entorno de Capocannoniere es totalmente el futbol y desde el nombre es notorio. ¿De dónde viene esta especie de oda al soccer tanto en arte como en concepto?

Kevin: Desde que conocí a Isaías hace unos diez años prácticamente, siempre nos ha unido tanto la música como el fútbol, es de lo que hablamos normalmente, esa siempre ha sido la dinámica. En cuanto al concepto y arte, ha habido una oleada de bandas latinas que toman esta estética de jerseys y referencias de fútbol, es algo en lo que hemos decidido basarnos y darle esa identidad al proyecto, tanto por el nombre como estética. 

Y que, la portada del EP, la diseñó Anabella de Las Ligas Menores, otra banda enteramente entregada, conceptualmente, al balompié… ¿cómo llegaron con ella y se dio este proceso? Parece un partido de México por las banderas en la parte superior…

Kevin: Sí, totalmente una banda que va de la mano con lo que nos gusta y, de cierta manera también, más allá del estilo musical. Conocí a las Ligas Menores en persona hace unos años en un viaje a Argentina, al final del show pude platicar con ellos un rato, seguramente Anabella no lo recuerda; Ya seguía su trabajo de cerca en su cuenta de Instagram y vi que subía tapas de álbumes o Ep’s de bandas y le escribí para ver si existía la posibilidad de que nos hiciera esta tapa… contestó y todo se dio súper bien, el resultado quedó increíble. La imagen de la tapa es en el Mundial de México 86, un gol de Manuel Negrete, considerado como el gol más bonito de todos los mundiales. 


La imagen de la tapa es en el Mundial de México 86, un gol de Manuel Negrete, considerado como el gol más bonito de todos los mundiales”


Musicalmente, Capocannoniere tiene un rango muy diferente a proyectos como Hexagrams o Knives; se siente un poco más crudo, más directo, incluso más personal, ¿a qué se debe esta sensación en el sonido?, ¿cómo construyen el sonido y el sello de la banda en este nivel?

Kevin: Es muy diferente tanto en sonido como en letras, empezando porque con Capo decidimos componer todo en español desde el inicio, y en lo personal nunca había hecho canciones con estructuras ‘convencionales’ es decir, un verso-coro-verso-coro, fue algo complicado pero al final el resultado es bueno, con Hexagrams o Knives era más repetir cuatro líneas durante toda la canción ya que en la onda de esos proyectos la voz no es la prioridad. Dato curioso: Entre nosotros también estamos alternando para sacar shows en vivo de HXG y Knives junto con otros músicos, entonces entre las tres bandas somos seis personas más menos. 

Luis: Creemos que cada integrante aporta de cierta forma su esencia musical, dándole esos matices que influyen mucho en la percepción melódica/sentimental y nos llevan a proyectar un espacio donde cada vez que escuchen nuestro material podrán identificarse y disfrutar de principio a fin. El sello de la banda, más allá de nuestras bases en la música que escuchamos o que nos gusta, va mucho de la mano con nuestra conexión musical; componer con el corazón y hacer lo que nos gusta respetando la esencia de cada uno es lo que define nuestro material.

Creo que esta misma sensación se traspasa al plano de las letras; canciones como Pasajero o Emiliano Sala -y que fueron las ultimas que incluyeron- se perciben más como relatos, incluso… ¿de qué habla la banda en este EP?, ¿qué historias hay detrás?

Isaías: En realidad pasó mucho tiempo desde que lanzamos el primer corte, entonces hubo mucha evolución en todos, en general en sonidos, posturas, visiones… constantemente escuchamos mucha música nueva que nos compartimos, y en cuanto a las letras, son relatos cortos de situaciones no personales, ni de la banda, pero que a cualquiera le pueden pasar, y eso tratamos de hacer; que la gente se sienta identificada no solo con la música, sino con la historia detrás de la misma, y al final, que uno sea quien este dirigiendo el sentido de adónde te lleva la letra, positivo o negativo

Para terminar, si Capocannoniere fuera un equipo de fútbol ¿cuál sería?, ¿y si fuera un partido, cómo se vería?

Seríamos como el Jaguares de Chiapas dirigidos por el Profe Cruz [jajajajaja] que llegó a las eliminatorias de la Copa Libertadores 2011 con un equipo desconocido que terminó siendo el caballo negro de esa edición; muy completo, línea a línea. En cuanto al partido, seríamos como una final de Copa Libertadores jugada en Sudamérica con un equipo mexicano: con todo en contra pero tratando de marcar diferencia.