El colapso de dos mundos en el nuevo y brillante sencillo de Bobui; “Cabana” es la cura para no ahogarse en la marea interna

Afincados en su espíritu pop de alta garra, los hermanos Borja se encuentran en la antesala de su esperado disco debut, ‘Pascuales’. En este pegajoso e introspectivo tema, la banda demuestra la experimentación instrumental por la que están pasando y presentan un doblete audiovisual impecable.

Dicen que se vive solo una vez. También dicen que vivimos, en realidad, todos los días que estamos “aquí”, en el “ahora”. La realidad es que, la idea de aquello que llamamos vida es tan subjetivo como existencialista. ¿Cuál es el sentido de ello y para qué vivimos? El “porqué” es posiblemente la incógnita más grande que nunca podremos resolver: El fin último y lo que hacemos con nuestras vidas para, con suerte, acercarnos a ese objetivo. Y todas las vidas son diferentes también y no todas van al mismo destino. Se entrelazan pero, eventualmente, vuelven al lazo original luego de varios nudos.

El encuentro de dos vidas es el colapso para ambas; La consecuencia galáctica del choque de dos mundos es inimaginable, y la única certeza es que nada vuelve a su forma… tal y como el pasajero o siempre latente cruce de dos vidas en un momento y espacio. Sin importar el tiempo, sin importar el lugar, siempre cambia. Y “Cabana“, el reluciente nuevo sencillo de la brillante dupla colimense, Bobui, es justo esa profunda pero necesaria introspección en el vacío personal para no ahogarse en la salinidad de la salvaje marea interna.

El segundo single de los hermanos Borja en 2020 no solo significa una poderosa carta a la reflexión y que invita a la interpretación lírica no lineal, es también un manifiesto sonoro que rejuvenece y refresca -como les es costumbre- lo ya hecho anteriormente en términos musicales; afincados en su espíritu pop de alta garra, Carlos y Enzo se encuentran en la antesala de su esperado disco debut, Pascuales, y que, a través de la ya tangible “Cabana” expone la nutrida experimentación instrumental por la que están pasando: guitarras bien intervenidas entre efectos disonantes y resplandecientes; la integración de sintetizadores y teclados que se perciben anchos y diluidos en un emulsión lisérgica; una voz guía mucho más potente, percusiones secas y cajas de ritmo juguetonas; y con ello, una construcción del ensamble con cambios cortos pero bien acompasados entre una notoria curiosidad creativa por texturas de ambient pegajosas.

Con esta nueva bandera, Bobui corona dicha entrega con una producción audiovisual -dirigida por Héctor del Mal- en un combo doble y en donde, el encuentro de dos mundos, diferentes entre sí, colapsan en un espacio puntual: “Cabana” Lado A y Lado B, dos historias y un desenlace en común en donde, por unos segundos, ambas vidas parecen resonar en la misma vibración. Impecables en su ejecución, ambos clips conforman un pequeño universo Bobui y preparan los siguientes pasos para la llegada del venidero Pascuales. Hablamos en breve con Carlos Borja, voz y guitarra de la dupla, sobre la esencia de este nuevo track, los nuevos horizontes sonoros que se encontraron en el estudio y el origen de “Cabana“:




Definitivamente, “Cabana” se convirtió en, hasta ahora, uno de los proyectos más ambiciosos -quizás- de la banda en materia de concepto, realización de video, y uno de los sencillos más interesantes del proyecto con la entrada de sintetizadores y nuevas texturas… ¿cómo nace “Cabana”, musicalmente hablando?

“Era una canción que compusimos en su mayoría mientras estábamos en Lawall, una canción a la que le tenemos mucho aprecio y que no queríamos dejar guardada en el cajón. Surgió en un momento muy importante, cuando nuestra relación con la música se hizo más cercana; sentir que encuentras un espacio dentro de toda la gama de sonidos, acordes, ritmos y letras, es algo muy valioso y siento que es eso, “Cabana” es una canción donde proponemos un estilo.”

Creo que es un track bien interesante porque deja algunos esbozos de lo que tendrá el nuevo disco: guitarras más experimentales y más intervenidas por efectos, intros y outros ambientales, y los sintetizadores o teclados encierran el track y le dan mucho sentido… ¿Qué nuevos instrumentos han traído a la vida de Bobui en esta etapa?

“El disco lo compusimos en su mayoría junto con el Alán Santos [productor], y más que agregar nuevos instrumentos, el planteamiento fue sobre proponer otros sonidos: mi hermano, Enzo, grabó todo el disco con una batería de 1960 y se siente esa textura, de igual manera pudimos probar un montón de sintes, y en cuanto a las guitarras, se grabaron imitando el sonido de la grabación en cinta. También hay por ahí un par de cajas de ritmos, elementos percusivos y una canción instrumental donde utilizamos por primera vez el Kalimba [instrumento africano].”

También siento aquí un poder más fuerte en tu voz, Carlos, más que en el pasado EP y en los sencillos, y también una distribución más “estratégica” de su ensamble instrumental, ¿sienten eso?

“La verdad es que “Cabana” y “Hey Chica” se compusieron antes de Agua Santa, por allá del 2016, pero el retomarlas con todo lo aprendido nos permitió abordarlas con más consciencia, además de que Bacter -productor de estos dos temas- grabó bajos y sintes, dándole mucho espacio a todo lo demás.”

Líricamente, el tema, como les es costumbre, siempre tiene algo más allá de lo que se percibe a primera escucha; bien podría ser una canción de amor, una balada de pop alternativo, pero también puede ser algo más personal, tal vez algo para redescubrirse y tener una conversación con uno mismo en diferentes versiones, tiempos y etapas… ¿cuál es el espíritu de la canción en este sentido?, Hay varios guiños como lo de “Bombay”…

“¡Exactamente! Y va completamente sobre la reflexión: al inicio de la composición estábamos pasando por varias crisis personales y fue una canción para tratar de darle sentido a nuestros días, tiene frases que nacieron de una manera literal, pero que a la vez pueden conectar con quien lo escucha. La frase de <<Bombay>> viene a manera de pequeño homenaje a la canción con el mismo nombre del Guincho, uno de los músicos indie que abrió nuestro panorama sobre el tipo de canciones que se podían hacer en español.”

Sobre el video, la unión de ambas partes (A y B), me parece un detalle muy disfrutable, es como la creación del mini universo Bobui: del primer lado, tenemos la historia de una joven madre soltera, trabaja en una casa lujosa, recoge a su bebé luego del trabajo y se encuentra con lado B; otro joven en el mismo pueblo, tardes con sus amigos, pero termina golpeado por defender una causa… ¿Cuál es la entraña que cuentan realmente en esta historia?, ¿Por qué el encuentro pareciera, quizás, más significativo para Lado A?

“La verdad es que solo Héctor -el director del video- podría explicar su versión… Lo que yo me llevo es que son dos videos que le dan visibilidad a personajes muy importantes de nuestro país y que muchas veces negamos y enjuiciamos sin siquiera conocer un poco más de su situación. Y el encuentro también se me hace del más real: la mayoría del tiempo siempre se cuenta que tiene que existir un final -o que tiene que pasar algo más- cuando la mayoría de las veces no es así. En un corte anterior, el protagonista del Lado B también aparecía en esa tienda de luces, así que nos emocionan las interpretaciones que la gente le comienza a dar.”

¿Y cómo fue el trabajo de guion, producción, etc?, ¿Desde cuando venían trabajando esta historia?

“El guion fue completamente idea de Héctor del Mal. La idea de Enzo, mi hermano -que es el más clavado en los videos- era darles completa libertad tanto a Alexis Gómez [director del video de “Hey Chica”] y a Héctor para que contaran historias que resonaran para ellos con lo que eran las canciones. Nos llama mucho la atención el buscar nuevas perspectivas y nos encantó la idea de presentar dos videos para el mismo sencillo. Algo muy especial de este video fue que el crew era muy joven; el más grande tenía unos 25 y los actores entre 14 y 16 años, creo que esa inocencia y frescura quedó capturada en el video de muchas maneras, fue un gran viaje desde los ojos de esos niños-adolescentes. Y fue un trabajo largo: el video se filmó en el 2018 y la versión final de la canción a principios del 2019. Estamos muy felices de liberar y compartir toda la energía impregnada.”

Sobre Pascuales, ¿qué más nos pueden adelantar?, ¿a dónde se dirige Bobui con este álbum?

“Es un disco de exploración en donde paramos un momento y nos permitimos disfrutar, separar la música de la letra por momentos. Es mucho más cercano al ambient, como un collage con muchos detalles y sorpresas… muy diferente si están esperando algo como Agua Santa, aunque sigue manteniendo una vibra relajada. El siguiente par de meses estaremos de lleno en la grabación de los videos, dirigidos también por Héctor del Mal y colaborando con un montón de artistas de Colima, y en marzo, haremos la sesión en vivo del disco tocando la mayoría de las canciones en las playas de Zihuatanejo. Nosotros felices porque se viene grande la ola de Pascuales.”


Cabana” forma parte de Pascuales, el esperado disco debut de la dupla colimense, Bobui. Disponible próximamente.