Sublime y subliminal: La contrastante y burda belleza de la ciudad y el asfalto en ‘Contradicciones’, el LP debut de The Americojones Experience

Hablamos con la subterránea agrupación de la zona centro de la Ciudad de México, The Americojones Experience, sobre su rugoso álbum debut en una charla sesuda sobre sus orígenes, los claroscuros de la capital mexicana y el verdadero espíritu del rock & roll vertido en un material de ocho piezas de áspera producción sonora.

Duro y melancólico como la vida misma, por momentos divertido y lleno de fuerza como las noches de fiesta que la antigua normalidad solía ofrecer como recompensa por sobrevivir al día a día, así se siente Contradicciones, el primer material de The Americojones Experience, disco que representa una evolución notable que tiene hoy al proyecto de Américo Hollander constituido como una banda con todas sus letras y como los responsables de despachar uno de los más sinceros y mejor armados materiales del veinteveinte.

Ocho tracks conforman un disco lleno de rock and roll en su estado más puro, donde los efectos desfilan de forma velada y dejan ver una crudeza en el sonido que remite a las influencias punks y garageras de la banda hoy conformada por Sebastián Rojas, Máximo Hollander, Raúl Ponce y Américo.

Así, a unos días del lanzamiento, platicamos con Hollander sobre Contradicciones; de la esencia del disco y la identidad de la banda como resultado de una búsqueda constante que lo llevó a encontrar un estilo y un sonido más maduro bajo el que retratan el lado más cutre y melancólico de una ciudad, y claro, los personajes y emociones que en ella desfilan.



Aunque hemos visto que el disco nuevo se ha movido mucho desde que salió, existe un trabajo previo bajo la firma de The Americojones Experience, ¿Qué era de este proyecto antes de Contradicciones y cómo se avanzó hasta el punto actual?

“Antes de este disco solo tenía el deseo de hacer música, ese primer material de The AmericoJones Experience lo hice solo en mi cuarto cuando tenía como 18 años, lo hice con Logic, un controlador y realmente muy pocos recursos. Después de eso, nació una banda con la que quería tocar ese disco en vivo, en ella estaban Sebastián Rojas y Raúl Ponce, que son el guitarrista y baterista de la banda en estos momentos; también estaba Andrés Lupone que toca en Sei Still y Diles que No Me Maten, pero luego salió… Ese sería para mí el inicio de The Americojones Experience como una banda de rock and roll, que antes era otro género, era un viaje distinto”

¿Puede ser que el buen recibimiento de este material tenga que ver con ese cambio en el estilo que, a su vez, fue consecuencia de constituirse como una banda completa y con todo lo que eso implica?

“Creo que el buen recibimiento de este disco, más allá de del cambio en el sonido y lo popular que podría ser un estilo o el otro, tiene que ver con que está mejor trabajado, está más pensado y musicalmente es un poco más maduro. El rock and roll es lo que más me gusta en la vida, pero en el momento del primer disco estaba más clavado en el hip hop y el funk, en aquel entonces las baterías estaban hechas con un drum machine y buscaban alcanzar más el beat hiphopero; después ya con una banda y todo mucho más serio, esas cosas no cabían en el camino del rock and roll, simplificamos y purificamos todo y nos aseguramos de que nos gustara. Aunque fuera muy simple, en ese momento empieza The Americojones Experience, que es más que yo haciendo música desde mi cuarto, incluso estaba mi hermano Max tocando el bajo, él entró antes de toda esta parte del nuevo disco; cuando salió Lupone, quedamos nosotros tres y le empezamos a dar muchísimo al rock and roll, luego entró Max y agarramos un sonido más amarrado, fue cuando empezamos a grabar este último disco”

Tomando en cuenta que existía un trabajo y una idea previa a la formación de la banda, ¿Cómo fue el proceso de cambio y búsqueda de esa identidad propia?

“Antes yo me enfocaba en todos los planos musicales y quería que todo sonara bien y sacarle el lado virtuoso a los temas… Justo ya con la banda me clavé más en el estilo y en buscar un mensaje, personajes, algo de qué hablar. En lo musical, me clavé más en un aspecto sonoro, muy apegado al rock and roll y al punk, viendo qué de eso me gusta y qué detesto, porque hay muchas bandas que caben ahí y no me gustan para nada. Fue una búsqueda sobre el estilo que quería alcanzar y eso es lo que más me gusta de esta banda, creo que ese estilo musical y de las letras, ya va de acuerdo a mi persona y algo serio que quiero decir, supongo”


“La ciudad me inspira mucho: los personajes, recorrer las calles, el hecho de amar México y que sea tan chido para mí es justo otra contradicción porque, al mismo tiempo, México es un lugar muy de la verga, existen muchos problemas de todo tipo y dentro de todo eso hay cierta belleza”


¿Qué representa para ustedes el título del disco, cuáles son esas “contradicciones” a las que se refieren?

“Son muchísimas y están en todos los niveles, pero de lo que más se habla es de ese amor-odio que se refleja en lo personal pero también hacia la sociedad, no sé bien cuál es la contradicción ahí o cómo definirla. En lo sonoro hay una contradicción entre el sentimiento de melancolía que se percibe en los temas y las ganas de echar desmadre… creo que se trata de no ver las cosas en blanco y negro, todo tiene un matiz y no hay que encasillar en bueno y malo”

Visto desde afuera, el disco, con sus historias y los personajes que desfilan en él, es un retrato crudo de la Ciudad de México pasado por la percepción de la banda, ¿Qué tan cercana es esa interpretación nuestra y hasta dónde es la ciudad su inspiración para este disco?

“La ciudad me inspira mucho: los personajes, recorrer las calles, el hecho de amar México y que sea tan chido para mí es justo otra contradicción porque, al mismo tiempo, México es un lugar muy de la verga, existen muchos problemas de todo tipo y dentro de todo eso hay cierta belleza, eso es increíble y representa a México. Sí, la ciudad me inspira y todo, pero intento retratarlo desde un punto personal, no quiero hablar ni pretender que soy el profeta de la ciudad ni quiero decir que yo sé cuáles son todos sus males”

Como en todo retrato, la visión del autor queda muy de manifiesto en el resultado final, ¿cuál es el punto desde el que ustedes han hecho temas como “Carnales” o “Paquito”, que son más cercanos al barrio y sus personajes?

“Lo que más me gusta es poder vagar y todas las cosas que puedes hacer sin necesidad de tener dinero, las cosas prohibidas y medio ilegales… toda esa informalidad me encanta de esta ciudad y le tengo mucho respeto, respeto a los vagos por ejemplo, la verdad es que no sabemos qué es lo que han vivido y no siempre es que hayan nacido en un lugar muy duro, solo son consecuencia de lo que provoca la sociedad y el deseo de no pertenecer a todas sus formalidades. Me gustan las drogas y la violencia, no es glorificar nada de eso, pero es un tema muy interesante y con el que todos los mexicanos vivimos”

“Paquito” no es otra cosa que mis experiencias de chamaco y que tuve mucha interacción con las drogas, con dealers y situaciones extrañas; “Carnales” tiene más que ver con el hecho de que viví en el centro de la Ciudad de México, muy cerca del Barrio Chino, y en Balderas había muchos chemos viviendo ahí… con todo lo de la contingencia parece que los han estado corriendo, pero yo los consideré siempre mis vecinos y mis carnales. Este tema es un poco dedicado a ellos y a la marginación y el odio de la sociedad hacia esa gente”


“Lo que más me gusta es poder vagar y todas las cosas que puedes hacer sin necesidad de tener dinero, las cosas prohibidas y medio ilegales… toda esa informalidad me encanta de esta ciudad y le tengo mucho respeto”


Este disco se publicó hace poco, pero ¿Cómo se trabajó en cuestión de tiempos y que tan posteriores fueron los procesos de producción y mezcla con la parte de composición y creación de los temas?

“Creo que este disco se ha forjado a través del tiempo, realmente pasó mucho tiempo entre que salieron las rolas, pero es algo que no se forzó, no sentía que necesitáramos muchas rolas para grabar un disco; varias de estas canciones ya las llevábamos tocando tal vez desde 2017. Ya por ahí de 2019 fue cuajando todo, llegamos al punto de ponernos serios y decidir qué queríamos grabar; estábamos buscando hacerlo en un lugar que se acoplara a nuestra forma de ver el sonido y hasta la vida misma, queríamos también algo barato, no queríamos algo tan fuera de nuestro alcance, no quería gastar una millonada en un estudio y más sabiendo que esa gente tiene cierta visión de la música y de la industria que yo no comparto. Cuando encontramos al Dr. Bona Bonson y su estudio, fue muy chido saber que estábamos en la misma página y sabíamos que nos iba a ayudar a sacar el sonido punk de verdad”

La respuesta podría parecer obvia, pero tomando en cuenta que el proceso completo de grabación se llevó su tiempo, ¿Cuál es la razón por la que decidieron lanzar el disco justo en esta época de pandemia?

“La verdad es que yo ya quería sacarlo, se estuvo aplazando mucho: lo estuvimos tocando quizás unos dos años, lo grabamos con Bona a mediados de 2019 y luego pasamos unos seis meses en master y grabando cosillas, dándole de forma intermitente, pero yo estaba un poco harto de todo ese proceso, no era como que me encantara seguir escuchando las rolas. Luego Hugo Quezada, que hizo la parte del master, le dio nueva vida al disco, me gustó mucho escuchar los temas de nuevo, fue muy refrescante, y eso solo aumentó las ganas de sacar el disco” 

¿Cuál es el futuro de Contradicciones? Lo normal serían las presentaciones, pero son tiempos raros y las condiciones no lo permiten por ahora…

“Creo que en ese futuro seguiremos tocando estas rolas, nos gustan mucho y creo que tienen mucho potencial en vivo, habrá que esperar a que se pueda tocar en vivo. También estamos trabajando ya en nuevos temas para nuevos sets, pero no sé, esta nueva normalidad y la pandemia espero que se conviertan en una plataforma para que la banda pueda seguir creando y en una oportunidad para que la gente nos conozca y eventualmente seguir tocando”


“En algún punto de mi vida tenía miedo de hacer una banda de rock porque le tengo mucho cariño a este género y a la música en general y siento que es muy fácil corromperse en esta industria, y cuando eso pasa casi siempre es a causa del dinero”


¿Cómo han modificado estos tiempos de pandemia la rutina de la banda?

“Al principio cortó totalmente los ensayos y cualquier cosa relacionada con la banda, fueron quizás unos tres meses de no hacer mucho. Yo en mi casa seguía componiendo cuando podía, no es como que la pandemia me ayudara mucho a hacerme creativo, yo soy más de salir a la calle y luego encerrarme a procesarlo y trabajarlo, pero no forzado como ahora. De a poco todo se ha ido haciendo más normal: Martin Delgado nos invitó a hacer una rola y quedamos de ir a grabar, eso hizo que reactiváramos en los ensayos; ahorita en la guitarra nos está ayudando el hermano de Raúl porque Sebastián está en Berlín, entonces la experiencia está cambiando y seguimos dándole. Mi hermano está trabajando también en sus propias rolas, los otros dos están también en Diles Que No Me Maten, que es una bandota, y están trabajando en eso. Yo me acoplo a eso, vivo mi vida y qué bueno que ya estamos ensayando de nuevo”

En el afán de catalogar todo lo que escuchamos, muchos decimos que The Americojones Experience es una banda de punk, por esencia y actitud, ¿Cómo ven ustedes esa etiqueta, creen que es el que mejor empata con la música que hacen?

“Yo diría que lo que hacemos es rock and roll, es algo más grande que el punk. Yo digo punk porque me encanta esa etapa, ese punk neoyorkino de los setentas es lo que más me gusta, pero el encasillamiento al punk no me gusta… Muchas veces se toma el punk a partir de los Sex Pistols y los Ramones, que son grandes bandas y definen mucho de lo que hoy entendemos como punk, pero si vemos a bandas como Television o los New York Dolls, se puede notar que no es más que un rock and roll urbano y folclórico de ese momento en Nueva York. Supongo que es la ciudad y la violencia lo que le da a la música esa esencia punk”

Hace rato mencionabas lo que te gusta y lo que no dentro de la industria, entre prácticas e incluso formas de ver la música, ¿Cuáles son esos puntos que no encajan con la filosofía de la banda?

“Siempre lo he tenido muy claro y creo que se lo debo a mi papá, y seguramente a mi punto de privilegio, pero para mí, no es un deber sacar varo de esto, o sea, sí me gustaría, pero no es como que toda la vida haya intentado vivir de la música. En algún punto de mi vida tenía miedo de hacer una banda de rock porque le tengo mucho cariño a este género y a la música en general y siento que es muy fácil corromperse en esta industria, y cuando eso pasa casi siempre es a causa del dinero”

“Una de las cosas en las que me guío para que una banda me guste o no, es en qué tanto se esfuerzan por volverse comerciales, qué tanto están intentando caer bien, vender y gustar, eso no me cae tan bien, la verdad. Siempre me he sentido mejor con la música sincera, esa que viene desde adentro y no tiene nada que ver con vender o ganar”



Contradicciones, el disco debut del cuarteto oriundo del Barrio Chino de la Ciudad de México, The Americojones Experience, ya está disponible en plataformas.