Aprender, gestionar y explorar: La receta que pone a Los Niños Vudú como nuevos referentes del indie en Perú

Luego de dos EP’s bien logrados y la reciente salida del video oficial de “La Apuesta” -y un remix burbujeante al mismo track- el quinteto peruano ha logrado, paulatinamente, convertirse en uno de los nuevos nombres a seguir en el indie centroamericano. Hablamos con la banda sobre su exquisita propuesta sonora.

Aprovechar el entorno como fuente de inspiración y motivación, convertir las ganas de crear en el motor que hace andar el engranaje y encontrar en el Do It Yourself las herramientas para componer y grabar canciones que transpiran identidad y honestidad, así podría describirse la ruta que la banda peruana, Los Niños Vudú, ha seguido hasta ahora y que ha dejado en el camino un par de bien construidos Eps que los colocan como una de las propuestas más interesantes del indie en el país andino.

Con ese par de lanzamientos en su haber, en los que reflejan un sonido que fácilmente podría caber dentro de la etiqueta de pop pero con la vena indie bien presente y capaz de reflejarse en sutiles formas de experimentación, y su más reciente video para “La Apuesta” como pretexto, platicamos con los jóvenes músicos peruanos, quienes comparten cómo el entorno ha sido vital en la formación y búsqueda de ese modo de ser banda, un modelo que de a poco y con sus similitudes y diferencias, se impone en toda la región.



Pueblo Libre (2017) se llama el primer EP, nombre que es también el del distrito o departamento de donde ustedes provienen; en la identidad de la banda se nota un fuerte arraigo a las raíces. ¿Qué representa ese lugar y de qué manera contribuyó al vínculo entre la banda y a las canciones que conforman ese primer disco de Los Niños Vudú?

“Pueblo Libre es el distrito donde los cinco vivimos y nos conocimos. La idea de que el primer EP lleve ese nombre fue casi unánime. Representa muy bien las historias que contamos en ese proyecto, como también el sonido. Es el producto de cuando ensayamos en un estudio del distrito y las veces que tocábamos juntos en casa. Todo se grabó ahí, así que nos pareció apropiado rendirle ese homenaje a ese punto de partida. Esto último quizás es lo más importante: Este EP se pensó por la necesidad de tener material bajo el brazo para tocar puertas, participar en conciertos; para lo que sea que quieras hacer, van a querer escuchar algo tuyo. Así que eso fue lo que trabajamos en Pueblo Libre, definitivamente fue ese punto de partida que permitió que nos escucharan.”

Y Ultravioleta (2019), su segundo EP, supone una propuesta mucho más compleja y elaborada que invita a otro tipo de experiencia sonora, ¿Cómo incubó ese nuevo sonido y de dónde vienen las nuevas composiciones? Personalmente me resulta muy buena la evolución y el proceso de un material a otro en poco más de un año, ¿Ayuda el recorrido de ciertas bandas ya consagradas de la escena latinoamericana para experimentar cosas nuevas o adentrarse a otros ámbitos musicales?

“Ultravioleta fue el producto de unir varias ideas que se fueron desarrollando a la par con lo que veníamos trabajando con la banda. La composición fue paralela a la banda, inicialmente eran canciones que creamos sin intención de publicarlas. Creo que esa perspectiva fue importante en el cambio de sonido; Pueblo Libre fue ideado como un proyecto que reflejara cómo sonamos en vivo, como banda, lo cual limitaba la cantidad de instrumentos y sonidos que agregamos a las canciones… Como tocar las canciones en vivo dejó de ser una prioridad en Ultravioleta, nos dedicamos a experimentar con nuevos sonidos y un concepto más sólido como un conjunto de canciones.”



Los Niños Vudú reivindican la autogestión como forma de ser y estar en la escena musical; en estos dos años de trayectoria, ¿Cuáles dirían que fueron los logros más importantes en ese sentido y cuáles podrían ser los nuevos desafíos para consolidar esa dimensión de la banda?

“Un logro va por el lado de poder explorar nuevos sonidos y poder crear proyectos que demuestren un cambio y signifiquen algo distinto que trabajar como artistas. La autogestión parte de las limitaciones económicas y el interés por aprender sobre producir nuestras propias canciones. Intentamos siempre abordarlo de una manera que sea positiva para el proyecto. El poder trabajar las canciones nosotros mismos nos permite tener el tiempo y control que necesitemos para probar nuevas cosas y revisar lo que ya tenemos. Quizás no sería tan fácil como ha sido si tuviéramos una cantidad de horas contadas en un estudio. Por otro lado, también nos hemos encargado de organizar conciertos y probablemente han sido de los mejores eventos en los que hemos podido tocar. Un importante logro es haber conseguido que personas se animen a escucharnos en vivo y se sepan las canciones. Vale la pena el esfuerzo que es realizar todo eso.”



¿Sienten una pertenencia o algo parecido a la nueva generación musical en América Latina? ¿Qué saben o cómo ven la escena o cultura musical en el resto de la región? ¿Con qué otras bandas están en contacto o les gusta su propuesta?

“Con el tiempo te das cuenta de que se crea una escena local y esta se conecta con otras de distintas partes de Lima, de otras provincias, e incluso de otros países. Es interesante. Al menos en el Perú, es probable que sea lo más diverso que ha surgido en años; hemos podido conocer y escuchar bandas de diversos géneros y cómo estas buscan visibilizarse en un mercado que, de a poco, va creciendo. Bandas con las que hemos tocado varias veces como Ciudad Pánico o Diego Trip son buenas propuestas, y sobre todo, nos gusta que apuestan por nuevas cosas, eso es importante.”

Al margen de la situación de crisis sanitaria y social que atraviesa Perú y el resto del continente, ¿Qué nos pueden contar acerca del futuro próximo de Los Niños Vudú?

“Nos habíamos acostumbrado a tocar en vivo bastante seguido y ahora debemos acostumbrarnos a la idea de que eso no sucederá en un buen tiempo, o al menos no como antes. Por otra parte, eso nos permite tomar un descanso de lo que ya estábamos cómodos y replantearnos cosas y proponer otras. Definitivamente aprovechamos este periodo para componer y crear nuevas ideas y enfocarnos en eso por un buen rato. Las presentaciones en vivo, a la par de las demás cosas que nos dedicamos, tomaban bastante tiempo invertido. Así que hay que aprovechar este hiato, pese a las dificultades que de por sí implica la pandemia.”

Una última, muy sencilla y bien abierta: me gustaría saber qué saben, conocen o les gustaría conocer de México…

“Desde hace buen tiempo, hemos observado que tenemos gente que nos escucha por allá. No sabemos cómo o por qué, pero eso es algo muy bueno. Ojalá en algún momento podamos hacer algo por allá, ya que aún no hemos podido probar suerte con un concierto en otro país. Y si no es así, sería igual de interesante poder conocer el país o incluso asistir a los conciertos o festivales que por allá se dan. Hay diversos artistas de México que llevamos escuchando y siguiendo desde hace tiempo, así que su propuesta musical también nos parece muy buena.”