The Guadaloops estrena ‘La Viuda’, un éter sonoro elevado y de seductora fusión

El nuevo disco de la banda de la Ciudad de México se manifiesta en una nueva forma de unir la música urbana con corrientes tan experimentales como el jazz o una ensoñadora balada

Seis temas. Cientos de rimas e influencias sonoras mezcladas en un solo embudo. Una viuda. The Guadaloops estrenó ‘La Viuda‘, el material que, separándose notoriamente de su insigne y pasado ‘Almanueva‘ de hace dos años, y el ‘Paradójico‘ de 2017, encuentra al quinteto de la Ciudad de México en un estado de elevación musical integral, extremadamente nutrido y poderosamente profundo. Exhaustivo y minucioso en cada detalle de producción y genialidad.

Como en su tradicional vena hip hop y fusión, la banda sigue una marcada línea por dichos parajes, sin embargo, la banda conformada por Fermín, Ferdinand, Berni, Franco y Sami, experimenta aún más en un terreno tan acogedor como reconfortante, tan lleno de reminiscencias a la música vernácula mexicana, a su mismo y viejo rock -con destellos finos de psicodelia-, y también, a la cálida balada pop… The Guadaloops termina por encerrar -o abrir- el cono en bases y arreglos de neo soul y un jazz de calle… himnos del corazón para el corazón.

Grandes momentos se encuentran en “Narciso“, el track que abre la placa: sus solidos golpes triphop y sus subterráneos y calmos coros como descanso al rapeo de Genel; los cambios de ritmo y frenesí que alimentan “Malaflama” a través de sintetizadores y atmósferas que nunca ceden a la pausa; las galopantes guitarras y gritos rompecraneos de Berni al fondo en “Negro Azul” y su súbito final; la cruda fusión entre las raíces neomexicanas que fluctúan en “De Cierto Oscuro” con vibras de hip hop refinado; la exquisita construcción jazzera que se admira en “El Vago“; y la distinguida, romántica y quirúrgicamente compuesta, “Cornelia“, una balada cimentada con un escalpelo lírico tan preciso como el ensamble que acompaña su narrativa y las coloridas voces que se trazan.

Escucha ‘La Viuda‘, un éter sonoro que llena todo espacio y manifiesta una nueva -y siempre cambiante- manera de lo que es la fusión, de unir la música urbana con corrientes tan experimentales como el jazz y manejar estructuras tan entrañables como una dulce y desgarradora balada.