Dolphant estrena “Caricaturas” y nos da un íntimo recorrido por la historia de sus gigantes videos

La banda tapatía abre una nueva etapa luego de su EP, 'Erebos', y nos cuenta las historias detrás de sus mejores videos

Prácticamente desde su formación, la agrupación tapatía ha sido una de las más interesantes por la exquisita y siempre importante fusión entre la parte visual y el sonido que han creado desde su primera canción. Dolphant es pues, sinónimo de algo que va más allá de lo estrictamente musical, algo que escala hacia un discurso, una filosofía, una cosmogonía y un grito sobre lo que sus composiciones son y lo que, en complemento, transmiten en cada uno de los videos que acompañan sus temas.

La banda ha estrenado recientemente “Caricaturas”, el primer sencillo de una nueva cara titulada ‘ARQUE‘; entre el madurar, crecer y aceptar el paso del tiempo en cada uno, el más fresco track del quinteto de Guadalajara expone esta dualidad, deseo y conflicto de ser y seguir siendo; de mantenerse o adaptarse a un molde. Esto en adición al rodaje del fotógrafo y cineasta, Fernando Poiré, y la historia del coro de Niños Cantores de Zapopan, quienes pese al retiro de recursos y apoyos de su grupo, han continuado en ensayos y actividades para mantener viva su voz.

Con este lanzamiento, Dolphant aprovecha para contarnos en un recorrido profundo e íntimo, los detalles detrás de algunos de sus mejores videos; estas son las historias del universo visual de una de las bandas emergentes de Jalisco con mayor importancia, quienes además, agregan previo a esta lista que “los videos son una parte muy importante para nosotros y para lo que queremos comunicar como banda, además de eso, nos sentimos orgullosos y comprometidos con el talento que hay en el medio audiovisual en México, específicamente en nuestra ciudad, Guadalajara. Nos encanta hacer equipo con ellos y que su cosmogonía se una a la nuestra para lograr algo único visualmente“.


“Aleph”

Antes de hacer el video que ya conocen, el plan era sacar Aleph con una sesión video 360. El plan iba bien: hicimos una escenografía, de un lado estábamos nosotros haciendo playback y del otro había un árbol lleno de listones y un bailarín danzaba con un coreografía especial a nuestro alrededor. La razón por la que no funcionó el video fue porque, en ese entonces, la calidad de los videos 360 no era tan buena y nos falló la iluminación, entonces la verdad no se veía tan chido y no había tantas cosas interesantes por lo cual decidir ver el video. 

Al saber eso, Óscar se ofreció a hacer un video con animación. Fue todo un evento, no vimos a Óscar durante casi mes y medio, incluso le llamábamos y un día su mamá nos dijo que llevaba días que ni quería comer por estar clavado en la animación, tuvimos varias discusiones al respecto porque no nos quería enseñar el avance del video, cambiamos de fechas de lanzamientos, pero al final el resultado fue maravilloso para nosotros, valió la pena cada detalle en el que se sumergió Óscar para representar nuestra perspectiva sobre un viaje por el Aleph.


“Vapor”

Esta fue una idea de nuestro manager en aquél entonces, José Portillo, quien tripeó un viaje esotérico en el cual nosotros nos unimos a los 4 elementos (Tierra, aire, agua y fuego) para trascender, mucha gente creyó que en el video nos suicidábamos o algo por el estilo, pero de hecho es todo lo contrario. Utilizamos dos días de rodaje para el videoclip, fue muy cansado, pero nos gustó mucho lo que se logró, es el video en el que más nos ha tocado actuar.

Un dato curioso es que un día antes del rodaje no teníamos director, José contacto a un cuate que se llama Alejandro Ley, que, durante toda la noche previa al rodaje, no durmió por hacer el shooting list; él junto a nuestro amigo Jerome Valdés y José, se la rifaron bien cabrón para que todo saliera chingón. El video lo grabamos en algunas zonas de Guadalajara y en Huaxtla, Jalisco. 

La parte en la que Lalo corre en un túnel fue improvisada y sin cuidados: Jerome tomo la cámara y lo siguió como loco ante la atención de los demás coches que no sabían qué estaba pasando. La escena donde Yanik se sumerge en el agua en realidad duró 2 segundos porque el agua estaba heladísima, obviamente al día siguiente estaba resfriado. Uno de los momentos más épicos del video es cuando Ricki se prende fuego, para lo que utilizamos un maniquí y ropa vieja que ya no queríamos. La parte en la que Dany se arroja al vacío en verdad fue una escena peligrosa, pues tenía que caer en una piedra a un costado del precipicio, entonces lo amarramos de la cintura y combatir su miedo a las alturas ese día.

“Hades”

Para “Hades” contactamos directamente a nuestro amigo Polar (Frank Landgrave) con quién ya habíamos tenido varios acercamientos para en ese tiempo hacer el video de “Bengalas”, pero al final no se concretó el proyecto. Luego de varias juntas surgió su visión sobre la nueva canción, “Hades”, y la curiosa forma en la que nos integró al videoclip -donde aparecemos secuestrados por un tipo que entra en una especie de psicosis.

Una parte difícil del video fue que 2 horas antes de empezar nos cancelaron la locación donde grabaríamos porque la dueña de la casa era muy católica y al ver lo que íbamos a hacer, creyó que era una especie de acto satánico y nos corrió de la casa, en cuanto pasó eso, la producción se movió rápido y encontramos la casa que aparece en el video gracias a la familia de Oswaldo, uno de los productores. 

Durante el rodaje, Lalo recién había sido operado de una de las rodillas y no estaba al 100% de salud; cuando estábamos amarrados en un cuarto sucio, había unos pescados crudos que eran parte del arte del videoclip, él terminó mareadísimo con el olor del pescado y estuvo a punto de vomitar, prácticamente no tuvo que actuar el sufrimiento que queríamos plasmar. 

“Perséfone”

En está ocasión, volvimos a trabajar con Polar, quizá uno de los datos más curiosos fue que buscamos muchas locaciones y la que mejor se prestó, fue un motel. Escribimos a varios hoteles y no querían darnos chance o querían cobrarnos la renta de todo un piso cuando solo necesitábamos un cuarto para grabar, entonces decidimos hacerlo a la brava, sin permiso: rentamos una suite de un motel y nos metimos con las cámaras, luces, vestuarios etc, aquello parecía que sería una orgía con producción o que nos grabaríamos haciendo algo, éramos cinco hombres y una mujer. Al final, nadie se dio cuenta que estábamos grabando un videoclip, pero nos la aventamos con el miedo de que nos fueran a sacar o hacer algo. Fue una producción muy cansada, terminamos hasta altas horas de la madrugada, pero también fue muy divertido.