Monterrey ha sido desde hace años uno de los motores más importantes para la música mexicana. La gloriosa Avanzada Regia de finales de los noventa e inicios de los dosmiles es quizá el mayor referente, pero no la única muestra de que en la ciudad hay talento por montones, talento que ha seguido floreciendo pese a los momentos tensos que en materia social ha atravesado la capital de Nuevo León.

Y es que después de permanecer a la sombra, la escena regia se revitalizó con una camada importante de bandas que, portadoras de un nuevo paradigma y un sonido en común, de a poco se fueron adueñando de espacios en los medios y en el gusto del público a nivel nacional. Noah Pino Palo es una de las bandas más adelantadas de esa nueva avanzada y la prueba está en ‘Fino, su primer Ep.

Así, a propósito del material -y para conocer más de cerca a Noah Pino Palo– platicamos con Mauricio Jasso, vocalista de la banda, sobre su nueva placa y las influencias que la enmarcan, así como de la nueva escena regia y su fuente de talento e inspiración.

A lo largo de los tracks del EP se pueden percibir diferentes matices, y sin embargo, construyen un sonido uniforme en realidad…

El sonido de Noah Pino Palo es una mezcla de todo es que nos gusta y lo que escuchamos cada uno, son todas nuestras influencias mezcladas en un solo proyecto… eso es lo que nos mantiene frescos.

Escuchamos de todo, quizás la parte más pop tiene que ver con mis influencias, escucho mucho Michael Jackson, The Weekend… y eso se mezcla mucho con lo que escuchan los demás; de repente Frank Ocean, Carlos Santana, Arctic Monkeys y música nueva. Al final nuestra música es el reflejo de nuestras personalidades.

Con tantas influencias al interior, ¿Qué tan complicado es el momento de crear los temas?

Desde el principio este proyecto ha sido muy colaborativo, ya están definidos los roles de cada uno. Por ejemplo, yo soy el vocalista y mi fuerte son las voces y las melodías de voz; Ángel, el bajista, es muy bueno produciendo, ensambla todas las ideas y las convierte en maquetas; Elías, el guitarrista, además de ser bueno con su instrumento, aporta mucho a las letras de las canciones. Cada quien tiene su área en la que es fuerte y al momento de componer nos vamos apoyando en el otro. La única regla es que si a alguno de los cuatro hay algo que no le gusta, simplemente no lo hacemos, debemos quedar conformes todos.

Hace poco estrenaron un Ep llamado ‘Fino’, ¿Qué hay detrás de él?

‘Fino’ son seis canciones que han ido creciendo junto con este proyecto, esas canciones nos han acompañado desde el principio y han ido sufriendo los mismos cambios que nosotros con todo lo que hemos pasado de giras, de shows. Para nosotros es un alivio por fin haberlo lanzando y saber que, de a poco, la gente lo está haciendo suyo.

El disco se grabó en diferentes tiempos: el último sencillo, “Polvos Blancos”, lo grabamos en 2016, ya tiene rato volando con nosotros pero la lanzamos hace poquito. “Niña Rosa” la grabamos en marzo de este año y el resto del ep se grabó en conjunto en el mismo estudio, con ayuda del vocalista de Clubz.

Por allá de 2009 y 2010 hubo una racha de inseguridad en la ciudad y todo lo relacionado con la música se apagó unos años. Fue hasta tres o cuatro años después que la cosa se reactivó. Musicalmente, muchas bandas de ese entonces estábamos muy influenciadas por cosas gringas y sonábamos muy similares…. A diferencia de eso, hoy la escena regia está teniendo propuestas muy originales, que están llegando a lugares importantes.

Si ‘Fino‘ fuera una imagen, ¡Cómo se vería?

Creo que la imagen perfecta sería la portada, esa imagen representa lo que es todo el Ep; se llama así porque no había otra palabra con la que las personas pudieran definir nuestra música, para ellos siempre sonaba fino y la imagen misma de la portada, con los reflejos dorados, es algo muy fino. La imagen es de nuestro amigo David Meza, un chavo colombiano que toma fotos excelentes y nos dejó usar esa foto como portada, nos enamoramos de ella.

“Polvos Blancos”, el último sencillo que promocionaron, es también el tema referente de la banda, ¿Qué tanto les ha dejado?

Prácticamente todo lo que tenemos ahora es gracias a ese sencillo. El lanzamiento fue en septiembre de 2017 y después se relanzó con vídeo y acompañado del Ep, pero esa canción es la que nos abrió las puertas. Nos abrió las puertas para firmar con Apodaca Music Club, nos abrió las puertas para empezar las giras, para abrirle a Mac DeMarco, a Local Natives… Es aún más especial para nosotros porque, de hecho, es la primera canción que hicimos para este proyecto.

Desde la composición y grabación, todo el Ep se cocinó en Monterrey, ciudad que está viendo un nuevo resurgir de su escena local ¿ que sigue pasando por allá?, ¿Sigue siendo esa escena que lanzaba bandas increíbles en los noventas y dosmiles?

De eso platicábamos hace poco. Por allá de 2009 y 2010 hubo una racha de inseguridad en la ciudad y todo lo relacionado con la música se apagó unos años. Fue hasta tres o cuatro años después que la cosa se reactivó. Musicalmente, muchas bandas de ese entonces estábamos muy influenciadas por cosas gringas y sonábamos muy similares…. A diferencia de eso, hoy la escena regia está teniendo propuestas muy originales, que están llegando a lugares importantes.

Recién salido el Ep nos metieron a una playlist de lanzamientos en Spotify, pero esa playlist era de Estados Unidos y es de pura música latina y aparecíamos junto a Clubz. Después entramos a Distrito Indie y ahí estábamos junto a Clubz, a Young Tender y DRIMS, todos de Monterrey. Siento que poco a poco vamos mostrándonos en la escena nacional y es que las propuestas de Monterrey están muy buenas y están moviendo raza.

Bandas como Young Tender o DRIMS han tenido un crecimiento muy importante en los últimos años, ¿A qué crees que se deba que muchas bandas de esa generación están dando el estirón tan rápido?

Nosotros empezamos a hacer música en ese periodo de 2013-2014 y lo que notaba era que la mayoría de las bandas cantábamos en inglés. Por ejemplo, Clubz antes de ser Clubz tenían una banda llamada Husky, que era música en inglés y que no conectaba al 100% con la gente de aquí porque no es el idioma que hablamos. En ese entonces proyectos como Little Jesus, Caloncho o Siddartha empezaron a surgir y fueron abriendo ese camino para las bandas, estableciendo que bandas mexicanas independientes haciendo música en español está cool… tuvo que pasar eso para que nosotros en Monterrey termináramos por aceptar que podíamos cantar en español y que estaba padre. Todos lo hicimos: Clubz, Young Tender, quizás DRIMS son más jóvenes y no les tocó. Noah Pino Palo, antes, teníamos una banda en inglés que no terminó de pegar, cambiamos el sentido y empezó a crecer mil veces más.

¿Crees que las bandas del norte -y en general del interior- tengan que venir a la Ciudad de México para terminar de dar el estirón?

Desde mi experiencia, creo que el público de Monterrey sigue siendo un público difícil, que sí se han abierto un poco más, pero es la minoría. En Ciudad de México la gente es mucho más abierta a escuchar y hacerse fan de una banda que va empezando. Nosotros sólo hemos tocado una vez allá, junto a Serbia y Pequeño Zenit, también de Monterrey, en un show en Caradura en domingo y fue sold out. Al final la gente pedía fotos, comenzaba a seguirte en redes sociales, es increíble que estén tan pendientes, se vuelven fans y están ahí. Para toda banda del norte es importante Ciudad de México, sobre todo por la gente, tan cálida y tan abierta, tan fanática de la música local.

¿Considerarían la idea de mudarse?

Somos muy amigos de una banda que se llama Pequeño Fenix, les empezó a ir bien y se mudaron para allá. El mudarse representa más shows en Ciudad de México y el centro del país, pues quedan más cerca ciudades como Toluca, Puebla, Texcoco… es más fácil y económico hacer campaña por allá. Quizás suceda, no permanentemente porque nos gusta mucho nuestra ciudad y acá están nuestras familias, pero es algo que se está contemplando aunque las condiciones aún no estén dadas.