Descubre a Adiós Mundo y flota entre ecos de dreampop y la elevada fuerza del kraut

La novel banda de Culiacan presenta en su sencillo debut una mezcla de ensoñaciones saturadas y fantásticos parajes de leve distorsión y guitarras entrañables.

Entre la neblinosa maraña de recuerdos y titubeantes ensoñaciones en torno a un lugar mejor, el cuarteto culichi de reciente creación (conformado por los hermanos Álvarez -Edgar y César-, Enrique Wong y Marco Leyva) Adiós Mundo, se presenta con un sinuoso y cargado sencillo de casi cuatro minutos en el que se refleja una profunda mezcolanza entre el dreampop y el shoegaze, sin dejar de lado un dejo de optimismo que abreva al que escucha y, consecuentemente, deja entrever el potencial de los de Culiacán.

Adiós Mundo es, al momento, una misiva de espesos sentimientos escritos al soplo del viento – y al lugar al que éste decida llevarlos. Un acto influenciado por las más paulatinas y detalladas progresiones sonoras venidas del post rock, la travesía áspera de un punk descafeinado y un siempre latente y ondulado kraut. Es la efervescencia de esta gama musical.

Cenit“, el sencillo con el que abren la gala, pertenece a un venidero y corto EP que dimensiona, más allá de lo que sucede en la escena del norte, la redención y crecimiento del género en dichas latitudes; el tema, que inicia con un sublime rasgueo de guitarras agridulces, comienza a robustecer a través de un cambio de ritmo mucho más técnico y un acompañamiento de ecos subconscientes, para, luego de un estado nervioso de agudos bailes de cuerdas, rompe en una voz que espesa a la par de distorsiones controladas y coros delicados que desaparecen en la atmósfera.

Sobre el sonido de la banda y el single con el que se estrenan, César agrega: “

Sí hay dreampop, shoegaze y entre muchos más… también un poco de kraut, punk y algunos escenarios medio influenciados por el post rock. Algo cierto es que las canciones del EP son muy diferentes una de la otra pero comparten lo que es la esencia de estos géneros: mucho sentimiento, nostalgia, añoranza y mensajes personales que se vuelven propios de quienes lo escuchan, a manera de que “Cenit” no es más que eso; situaciones, historias y momentos que ocurrieron. La canción es una alternativa para cada quien de hacer suyo ese suceso y llevarlo hasta donde sea, el género nunca está definido ni la forma de hacer las canciones; aquí, en “Cenit”, la voz es muy limitada, y en otras canciones ya tenemos la fórmula verso-coro, etc.

Escucha “Cenit” y descubre el nuevo sonido de Culiacán: